¡Atención! Drones en ascenso

Como un Ícaro moderno que aprendió a dominar el vuelo, el mercado de drones dejó de ser una curiosidad tecnológica para consolidarse como uno de los motores de crecimiento más dinámicos del ecosistema empresarial español. Lo que hace apenas una década se percibía como un hobby para ingenieros, hoy representa una industria que crece a doble dígito y está transformando sectores clave como la agricultura, la energía, la logística o la defensa.

De acuerdo con el informe Europe Drone Market Size, Share & Trends Analysis Report, 2024–2030 de Grand View Research, el mercado europeo de drones alcanzó un valor estimado de 17.051 millones de dólares en 2024 y prevé crecer a una tasa compuesta anual (CARG) del 13,4 % hasta 2030, cuando superará los 36.000 millones de dólares.

Europa consolida así su papel como uno de los polos globales más dinámicos de la aviación no tripulada, impulsada por la expansión de la analítica avanzada de vuelo, que ya genera más de 3.100 millones de dólares y podría triplicar su tamaño en apenas seis años.

Salvador Bellver Escrihuela, presidente de AEDRON
Salvador Bellver Escrihuela, presidente de AEDRON

En el caso de España, el estudio Spain Drone Market Size & Outlook (2024-2030) de la misma consultora sitúa el valor del mercado nacional en 1.238 millones de dólares en 2024, con una proyección de crecimiento del 14,1% anual, hasta alcanzar 2.732 millones de dólares en 2030.

Por áreas de aplicación, el hardware continúa siendo el componente que más ingresos aporta, aunque los servicios y la analítica de datos aéreos son los segmentos de expansión más rápida, especialmente en sectores como la construcción, energía, agricultura de precisión y logística urbana, que lideran la demanda de soluciones automatizadas y sostenibles.

ECOSISTEMA EN EVOLUCIÓN

La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) contabilizaba a finales de 2024 unos 119.712 operadores registrados de aeronaves pilotadas por control remoto (UAS), lo que representa un aumento del 27% respecto al año anterior. El dato refleja la madurez técnica del sector, que evoluciona desde el uso recreativo hacia operaciones profesionales, inspecciones industriales, agricultura de precisión o servicios de emergencia.

Pablo Barriales Román, director de Co-Creación de FuVex
Pablo Barriales Román, director de Co-Creación de FuVex

Sin embargo, el ecosistema español de drones, pese a su solidez técnica, enfrenta fricciones institucionales que dificultan su despegue definitivo. El presidente de la Asociación Española de Drones y Afines (AEDRON), Salvador Bellver Escrihuela, lo resume así en su conversación con Business People: “España tiene músculo técnico y conocimiento, pero un cuello de botella burocrático. Es un ecosistema que ha madurado de abajo hacia arriba: los operadores, las escuelas y la industria empujan, pero la infraestructura institucional y digital todavía no está al nivel del talento y la innovación del sector”.

Bellver advierte que esta madurez no se traduce aún en agilidad administrativa ni coherencia regulatoria. El problema, subraya, no está tanto en la norma como en su implementación práctica. “El Real Decreto 517/2024 proporciona un marco claro, pero no resuelve la fragmentación territorial ni la lentitud de los procesos de autorización, que dependen de la coordinación entre AESA, ENAIRE, ayuntamientos, Medio Ambiente o Defensa”, defiende.

Y concluye con una reflexión crítica: “El texto es correcto, pero no transformador. España necesitaba una norma que no solo ordenase, sino que impulsase. Tenemos el talento, pero falta visión política y agilidad institucional”. Según explica el jefe de la División UAS de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), Roberto Gándara, desde 2021 la normativa para operadores recreativos y comerciales es de ámbito europeo, dejando a los Estados la gestión de aspectos como la zonificación y los seguros. “La entrada en vigor del nuevo Real Decreto 517/2024 ha permitido definir estos elementos a nivel nacional, aportando una mayor flexibilidad frente a la normativa previa”, señala.

Gándara destaca además que el nuevo marco ha facilitado que los operadores policiales y de emergencia, no regulados por EASA, cuenten con un esquema más adaptado al principio de proporcionalidad al riesgo del modelo europeo.

INNOVACIÓN CON SELLO ESPAÑOL

Desde Madrid, Alpha Unmanned Systems fabrica helicópteros tácticos no tripulados que ya operan en más de 14 países. Su CEO y fundador, Eric Freeman, señala que “el mercado de los drones representa una oportunidad industrial y exportadora de primer orden para la economía española, con impacto directo en I+D, servicios de apoyo y creación de empleo”.

Freeman destaca que “los sistemas aéreos no tripulados Made in Spain tienen una proyección internacional sólida” y que “reforzar los mecanismos de financiación y consolidar la cadena de suministro permitiría al país convertir el sector en estratégico, tanto en su vertiente civil como de defensa”.

Eric Freeman , CEO y fundador de Alpha Unmanned Systems
Eric Freeman , CEO y fundador de Alpha Unmanned Systems

Uno de los mayores logros de la compañía ha sido la certificación de su sistema A900 con el Certificado de Aeronavegabilidad para Experimentación (CAE), que autoriza su uso en la flota de las Fuerzas Armadas. Para Freeman, obtener el CAE representa un hito tanto comercial como reputacional. Aunque reconoce que la demanda militar impulsa fuertemente el sector, advierte que no necesariamente será el único motor de crecimiento.

SALTO INDUSTRIAL

Mientras las grandes normativas definen el marco legal, proyectos como el de FuVex demuestran la capacidad española para industrializar soluciones de largo alcance. Desde Navarra, la compañía reemplazó helicópteros tripulados por drones en la inspección de líneas eléctricas de UFD–Naturgy, en lo que considera “la primera operación industrial de este tipo en Europa”.

El director de Co-Creación de FuVex, Pablo Barriales Román, explica que “hemos trabajado como un solo equipo enfrentándonos a infinitos retos desde 2018 para industrializar una tecnología que no estaba operativa ni en España ni en Europa”. Además, subraya que “con más de ocho millones de euros invertidos, hemos logrado mejorar la eficiencia, la seguridad y la fiabilidad de la operación”.

Para Barriales, la tecnología avanza rápido, pero la regulación y los recursos públicos deben acompañar ese ritmo.

“Nos gustaría que el regulador tuviera más medios para agilizar permisos y fomentar proyectos de I+D junto a la industria. Sin una digitalización real, el sector tarda demasiado en despegar”, reconoce.

Por su parte, el presidente de AEDRON detalla que “las previsiones internas de la entidad, basadas en los datos de evolución de operadores, formación y demanda empresarial, apuntan a un crecimiento medio anual superior al 15 % en volumen de actividad, y a una duplicación del número de operaciones profesionales recurrentes hacia 2030”.

PRÓXIMOS VUELOS

Añade que también “se prevé una evolución del perfil empresarial, pasando de operadores individuales a compañías de servicios integrales, donde el dron será una herramienta más dentro de soluciones de robótica, automatización e inteligencia artificial”.

En términos económicos, AEDRON estima que “el impacto del sector podría superar los 1.000 millones de euros anuales en 2028, si se consolidan las políticas de apoyo a la innovación y la inversión privada”, concluye Bellver.

Las voces coinciden en que el futuro de la aviación no tripulada no depende únicamente del desarrollo tecnológico, sino también de una visión institucional clara y de un impulso financiero sostenido. Pero ese salto solo será posible si las normas se traducen en procesos ágiles, las inversiones se materializan y los corredores operativos permiten que la tecnología pase del piloto al despliegue habitual. <strong>El vuelo ya comenzó. El país tiene las alas; ahora necesita el impulso.


 

CONQUISTANDO LAS ALTURAS

EL JEFE DE LA DIVISIÓN UAS DE LA AGENCIA ESTATAL DE SEGURIDAD AÉREA (AESA), ROBERTO GÁNDARA, ANALIZA EL PRESENTE Y FUTURO DEL MERCADO DE DRONES EN ESPAÑA

El jefe de la División UAS de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), Roberto Gándara
El jefe de la División UAS de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), Roberto Gándara

¿Qué sectores, además de Defensa y Transporte, muestran mayor potencial?

El uso de drones se ha diversificado notablemente en los últimos años, abarcando tanto actividades recreativas como aplicaciones profesionales. Aunque desde AESA no disponemos de datos por ámbitos, se pueden destacar diferentes sectores profesionales como la agricultura, donde se utilizan para realizar monitoreo de cultivos, detección de plagas y riego de precisión; y la construcción, donde se facilitan inspecciones de obra o levantamientos topográficos. También son herramientas clave en la inspección de infraestructuras críticas como líneas eléctricas, puentes o parques eólicos. Además, en emergencias, los drones apoyan en la vigilancia de incendios forestales, búsqueda y rescate, y evaluación de daños. Por último, se pueden emplear en seguridad y vigilancia, y en fotografía y vídeo profesional.

¿Cómo se posiciona España frente a países como Francia o Alemania?

España es un estado puntero en el sector, tanto en la industria como en la administración. En cuanto a la adopción de buenas prácticas de otros países, se podría destacar la adopción de tecnologías de iConspocuity, que permite que todos los usuarios del espacio aéreo sean visibles y se puedan abrir las operaciones de BVLOS fuera de zonas especiales o segregadas. En Alemania esto viene de bastante atrás. Se está trabajando de forma colaborativa en España y en Europa para poder llegar a dicha situación. Por lo demás, somos punteros en la publicación de medios de cumplimiento de apoyo a operadores (grupo SAIL III de AESA con la industria, PDRA para fitosanitarios, guías del Manual de Operaciones, guías para Entidades de Formación) y lideramos en JARUS (organización internacional de autoridades e industria) las actividades de automatización, HAPS y servicios externos.

¿Se prevé superar a estos países en el medio plazo?

Más que la superación entre países, el objetivo común que se persigue es seguir avanzando en una normativa robusta que garantice la seguridad aérea y ayude a impulsar la industria de los UAS en España. España, como ya he indicado, es un país puntero en drones, tanto en el ámbito industrial como en sus administraciones. El sector y su regulación tienen una clara naturaleza, no ya europea, sino internacional, y trabajamos activamente en grupos europeos (TeB de EASA) e internacionales (JARUS, OACI), así como nacionales (SAIL III ARCb), para hacer avanzar al sector junto a la industria.

¿Cuál es el horizonte para el uso masivo de drones en logística urbana?

AESA aprobó en 2021 los primeros proyectos piloto autorizados para el uso logístico de UAS. Recientemente, en los hospitales de La Paz y Carlos III se probó el transporte de material sanitario entre centros dentro de un entorno controlado, y también se hicieron aplicaciones logísticas en entornos portuarios, siempre con contacto visual del dron. Actualmente, el escenario SAIL III abre la puerta a operaciones con drones de tamaño medio (hasta 30 kg y 5 metros) en zonas suburbanas y rurales. El objetivo a medio plazo es avanzar hacia un espacio aéreo colaborativo, con normas claras y operaciones seguras. Entre 2026 y 2027, en coordinación con organismos europeos, se prevé desplegar zonas piloto para validar estas misiones en condiciones reales. Si los resultados son positivos, se establecerán estándares operativos que definan cómo deben ejecutarse estas actividades.

¿Cuáles son los principales retos regulatorios?

Los principales retos regulatorios del sector de drones en España se centran en la implantación del SORA 2.5, publicado por EASA en septiembre de 2025 y aplicable desde el 18 de noviembre, que introduce un enfoque cuantitativo del riesgo en tierra. En paralelo, se publicará el paquete de Medios de Cumplimiento para operaciones SAIL III, que permitirá vuelos de UAS medianos en zonas pobladas, exigiendo a fabricantes y diseñadores adaptarse a nuevos estándares de seguridad.

Acceda al reportaje completo en el nuevo número de diciembre

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