BBVA emprende una OPA hostil sobre el Sabadell tras la primera oferta rechazada

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El banco español BBVA ha decidido redoblar su ofensiva para adquirir Sabadell tras el rechazo a su oferta inicial. El banco presidido por Carlos Torres ha anunciado el lanzamiento de una oferta pública de adquisición (OPA) voluntaria por la totalidad de las acciones de Sabadell, con una propuesta que prácticamente repite los mismos términos que la rechazada el 30 de abril. La contraprestación ofrecida a los accionistas de Sabadell es de una acción de nueva emisión por cada 4,83 acciones del banco catalán, y la operación está valorada en cerca de 12.000 millones de euros.

Según el comunicado de BBVA a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la oferta voluntaria está dirigida a la totalidad de las acciones de Sabadell y está condicionada a obtener más del 50% de aceptación por parte de los accionistas. Si se alcanza este umbral, los accionistas de Sabadell poseerían aproximadamente un 16% de participación en la nueva entidad resultante. La OPA tiene previsto su cierre en un plazo estimado de entre seis y ocho meses, sujeto a la obtención de las autorizaciones pertinentes.

El banco presidido por Carlos Torres ha señalado que la fusión crearía una entidad bancaria de mayor escala y que contribuiría a aumentar la capacidad de concesión de crédito en España. El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, ha destacado que esta operación «beneficiará a todos los grupos de interés» y que «Banco Sabadell ha tenido un progreso admirable en los últimos años».

BBVA se enfrenta a la resistencia del Sabadell

Pese al entusiasmo mostrado por los directivos de BBVA, la nueva propuesta deberá superar varios obstáculos antes de ser aprobada. Además de la autorización de la CNMV, el banco debe obtener el visto bueno de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y de la Prudential Regulation Authority del Reino Unido. Además, la oferta también deberá ser aprobada por la junta de accionistas de BBVA.

Sabadell, por su parte, ha mantenido su negativa tras la presentación de la OPA voluntaria. La entidad catalana reiteró en un comunicado emitido el 6 de mayo que el consejo de administración rechaza la oferta por considerar que «infravalora significativamente» el valor de Sabadell como entidad independiente. El banco catalán ha manifestado que sigue confiando en su estrategia de crecimiento como entidad independiente y que la operación propuesta por BBVA «no solicitada, indicativa y condicionada» no resulta atractiva para sus accionistas.

Reacciones del mercado

La reacción en el mercado ha sido variada. Analistas de Bankinter han expresado críticas respecto a la operación, señalando que la OPA voluntaria ofrece un simple canje de acciones que, a juicio de estos expertos, implica una prima de poco más del 18%, lo que no es suficiente para convencer a los accionistas de Sabadell. Según sus cálculos, la fusión podría ser incluso ligeramente dilutiva para el valor de las acciones de BBVA en 2024 y 2025.

La presión sobre BBVA para alcanzar un acuerdo con Sabadell surge tras el fracaso de una propuesta anterior en 2020. En esa ocasión, Sabadell impuso duras condiciones para la fusión, exigiendo que la oferta fuese íntegramente en efectivo, mientras que BBVA ofrecía acciones. El desacuerdo entre ambas partes fue evidente cuando Sabadell publicó la carta que Carlos Torres, presidente de BBVA, envió a su homólogo en Sabadell, Josep Oliu, asegurando que no había margen para mejorar la oferta.

La decisión de BBVA de lanzar una OPA voluntaria demuestra su determinación de avanzar en la adquisición de Sabadell, pero la oposición de la entidad catalana y los obstáculos regulatorios sugieren que el camino por delante será complicado. La propuesta aún debe ser revisada y aprobada por múltiples organismos, y la aceptación por parte de los accionistas de Sabadell es incierta.

De tener éxito, la fusión crearía un gigante bancario español con un balance de más de 1 billón de euros en activos y una capitalización de mercado combinada cercana a los 70.000 millones de euros. Sin embargo, el camino hacia este resultado estará lleno de desafíos, y el desenlace dependerá en gran medida de las negociaciones y autorizaciones que se desarrollen en los próximos meses.

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