“La UE valora positivamente que este resultado esté en consonancia con los compromisos arancelarios de Estados Unidos acordados en la declaración conjunta entre la UE y Estados Unidos”, afirmó este viernes el portavoz de Comercio de la Comisión Europea, Olof Gill, tras la publicación de los nuevos aranceles anunciados por Washington, que mantienen para el bloque comunitario un gravamen general del 10%.
La Comisión Europea considera que las medidas respetan el acuerdo comercial alcanzado entre ambas partes y destaca que Estados Unidos ha recuperado exenciones para productos como el corcho y los diamantes.
Estas se suman a las ya vigentes para aeronaves y sus componentes, medicamentos genéricos y principios activos farmacéuticos.
¿Qué opina Bruselas sobre los aranceles?
Bruselas sostiene que este escenario aporta un “impulso positivo” para seguir negociando nuevas exenciones arancelarias y reforzar la cooperación en ámbitos como las materias primas críticas, la seguridad económica, la inteligencia artificial y las cuestiones digitales.
El Ejecutivo comunitario recordó además que la Unión Europea ya cumplió los compromisos asumidos, que entraron en vigor el pasado 1 de julio, y confía en que Estados Unidos mantenga el cumplimiento de la declaración conjunta también en futuras investigaciones comerciales.
Los nuevos aranceles forman parte de la ofensiva comercial impulsada por la Administración de Donald Trump contra cerca de 60 países.
En este esquema, los Estados con una legislación considerada adecuada frente al trabajo forzoso afrontan un gravamen del 10%, mientras que aquellos cuya normativa se considera insuficiente quedan sujetos a un arancel del 12,5%.
Pese a valorar el resultado alcanzado, Bruselas rechazó la base jurídica utilizada por Washington. La portavoz comunitaria Paula Pinho afirmó: “No estamos de acuerdo con la premisa de esta investigación al amparo de la Sección 301 sobre trabajo forzoso”, y defendió que la Unión Europea cuenta con una legislación “sólida” para combatir esta práctica.