El Gobierno español sigue con atención la escalada de los precios del petróleo y los carburantes provocada por la guerra en Oriente Próximo.
Carlos Cuerpo, ministro de Economía, Comercio y Empresa, advirtió que podrían activarse medidas de apoyo si el impacto sobre la economía se intensifica, aunque por ahora la prioridad es monitorizar la situación ante la “elevada incertidumbre y volatilidad” en los mercados internacionales.
Desde el inicio del conflicto, la gasolina ha subido alrededor de 15 céntimos por litro y el diésel cerca de 28 céntimos, un incremento que ya empieza a notarse en el transporte de mercancías y en la producción agrícola.
Cuerpo subrayó que estas repercusiones iniciales son motivo de vigilancia, ya que un aumento prolongado podría trasladarse de manera más directa a los precios al consumidor y afectar a distintos sectores productivos.
El ministro recordó que el Ejecutivo cuenta con herramientas usadas durante la crisis energética de Ucrania, que podrían adaptarse para esta nueva situación.
“Estamos evaluando el momento y la forma en que sería necesario intervenir con instrumentos de apoyo, siempre con el objetivo de proteger a los ciudadanos y a la economía”, explicó.
Los análisis de Carlos Cuerpo
El impacto del conflicto no se limita a España. Cuerpo alertó sobre posibles efectos negativos para la economía europea en su conjunto, especialmente si la escalada se prolonga, con riesgo de frenar el crecimiento y afectar a la actividad económica en los próximos meses.
Por ello, defendió la importancia de coordinar las respuestas dentro de la UE, aprendiendo de la experiencia de la crisis energética derivada de la invasión rusa de Ucrania.
La reunión del Eurogrupo prevista servirá para compartir análisis sobre la situación y estudiar posibles medidas coordinadas entre los Estados miembro para limitar los efectos sobre la economía europea.
Además, el ministro destacó la necesidad de avanzar en decisiones estructurales que fortalezcan la resiliencia energética de la UE, incluyendo una mayor integración de los mercados y el impulso de interconexiones eléctricas entre países.

Ministro Carlos Cuerpo / Foto: Moncloa