Francia plantea liberar hasta 100 millones de barriles de diésel y petróleo crudo para contener los precios de los combustibles en Europa, en una iniciativa que trasladó a sus socios comunitarios y de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Según fuentes consultadas por Bloomberg, el plan contempla que los países de la UE aporten 50 millones de barriles de diésel, mientras que los miembros de la AIE pondrían a disposición otros 50 millones de barriles de crudo.
La propuesta llega en un momento de presión sobre los mercados energéticos y después de que Washington reclamara a Europa mayores esfuerzos para incrementar la oferta y abaratar los carburantes.
El presidente francés, Emmanuel Macron, mantuvo un intercambio con Donald Trump sobre la situación energética global y anunció la convocatoria de una cumbre de líderes del G7, prevista para este viernes a las 14:30 horas de París, según una fuente próxima al dosier.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, afirmó que “Bajo el liderazgo del presidente Trump, Estados Unidos está cumpliendo sus compromisos para ayudar a estabilizar los mercados energéticos mundiales. Nuestros socios europeos deben acelerar el cumplimiento de sus compromisos actuales y poner a disposición suministros adicionales de inmediato para hacer frente a las interrupciones actuales”.
¿Qué mira Francia?
La tensión sobre el diésel se ha intensificado por la guerra con Irán y el conflicto entre Rusia y Ucrania, que han reducido la disponibilidad de refinerías capaces de producir carburantes.
Europa afronta además la posibilidad de una menor oferta estadounidense, después de que Trump planteara restringir las exportaciones de diésel. Estados Unidos es actualmente el principal proveedor externo de este combustible para Europa.
En este contexto, la liberación de reservas estratégicas aparece como una de las principales vías para aumentar la oferta disponible y aliviar la presión sobre los precios.

















