El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha reconocido que el Ejecutivo trabaja con el escenario de que el conflicto en Oriente Próximo pueda provocar un aumento “generalizado” de la cesta de la compra, más allá del impacto directo en la factura eléctrica.
El riesgo, ha señalado, no se limita a la energía: también podría trasladarse a los costes de transporte y logística, presionando al alza los precios finales de numerosos productos.
En declaraciones a La Sexta, el ministro ha explicado que el Gobierno está realizando un seguimiento estrecho de la evolución de los precios para valorar si resulta necesario activar medidas de apoyo.
“Si es necesario, volveremos a hacerlo”, afirmó en referencia al paquete desplegado en 2022 tras el estallido de la guerra en Ucrania.
Aquel precedente marcó una hoja de ruta que incluyó el denominado “escudo energético”, la rebaja del IVA al 0% en alimentos básicos como pan, leche, huevos o frutas, la reducción al 5% para aceites y pastas, la congelación de la bombona de butano y ayudas específicas al transporte y a los carburantes profesionales.
Medidas que, según el Ejecutivo, permitieron amortiguar el golpe inflacionista sobre familias y empresas.
Cuerpo matizó, no obstante, que la situación actual todavía está lejos de los máximos de 2022. En los últimos días, el petróleo ha repuntado en torno a un 16% y el gas más de un 70%, pero los niveles siguen por debajo de los registrados tras la invasión de Ucrania, cuando el gas superó los 340 euros.
Actualmente, se mueve en el entorno de los 50 euros. “Hay margen y todo dependerá de la duración del conflicto”, apuntó.
La energía necesaria para Carlos Cuerpo
El ministro subrayó además el papel estratégico de España en el suministro energético europeo. Con seis plantas de entrada de gas natural licuado, España es un punto de acceso esencial para el gas en la UE, en un contexto de diversificación de fuentes.
“España no tiene petróleo ni gas; debemos seguir avanzando en renovables”, insistió Cuerpo, defendiendo que la apuesta por el mix energético diversificado reduce la vulnerabilidad ante shocks externos.
Mientras tanto, el Ejecutivo mantiene abiertas todas las opciones para evitar que la tensión geopolítica vuelva a trasladarse con fuerza al carrito de la compra.

Javier Villagrán