El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha afirmado que la actual incertidumbre internacional exige que Europa priorice su defensa y refuerce su integración.
Según De Guindos, Estados Unidos ya no es un aliado «tan claro» y China se alza como el principal competidor de Europa, lo que hace imprescindible una mayor cooperación si no se quiere caer en la «irrelevancia».
Durante su intervención en una jornada sobre economía europea en Cámara Valencia, De Guindos destacó que la economía europea se comporta «ligeramente mejor» de lo proyectado, con inflación por debajo del 2% y una situación de estabilidad financiera.
España, en particular, muestra un crecimiento superior a la media europea, apoyado por la competitividad, la inmigración y un sistema financiero saneado.
En materia de política monetaria, el BCE mantiene los tipos de interés en el 2%. De Guindos señaló que no existe «ninguna senda predeterminada» y que las decisiones se revisarán «partido a partido», atendiendo a los riesgos geopolíticos.
Sobre defensa, el vicepresidente del BCE fue categórico: “El futuro de Europa se juega en Ucrania”, y subrayó la importancia de aumentar el gasto militar del 2% al 3,5% del PIB.
Además, alertó sobre la necesidad de adaptarse a un mundo cambiante y destacó que las entidades financieras deben considerar esta nueva realidad global.
La perspectiva de Guindos
De Guindos también defendió mayor integración europea en innovación, I+D y ciberseguridad, y destacó la urgencia de avanzar en el mercado interior único.
Señaló que un tercio de los parlamentarios europeos aún se muestran reticentes a la integración y que, en algunos casos, será necesario avanzar a ritmos diferenciados entre países.
En el ámbito tecnológico y financiero, el vicepresidente del BCE resaltó la importancia del euro digital como medio de pago europeo, frente a sistemas extranjeros como VISA y Mastercard, asegurando que será un complemento del dinero físico y que la privacidad estará garantizada.

Luis de Guindos