El Banco Central Europeo (BCE) ha optado por no mover ficha en un momento en el que la inflación vuelve a dar señales de tensión por el impacto de la guerra en Irán y la escalada de los precios energéticos.
La institución mantiene los tipos de interés en el 2% por séptima reunión consecutiva y aplaza cualquier decisión relevante hasta disponer de mayor visibilidad sobre la evolución del conflicto y sus efectos económicos.
En su comunicación, el organismo reconoce que el contexto se ha deteriorado. “Los riesgos al alza para la inflación y los riesgos a la baja para el crecimiento se han intensificado”, una frase que resume el dilema al que se enfrenta la política monetaria en la zona euro.
La decisión llega tras un repunte de la inflación hasta el 3% en abril, impulsado principalmente por la energía, en un entorno donde el precio del petróleo ha mostrado una elevada volatilidad y llegó a superar puntualmente los 120 dólares por barril.
Sin embargo, el BCE insiste en que no reaccionará a movimientos aislados, sino a la tendencia de fondo de precios, salarios y expectativas.
“Cuanto más tiempo dure la guerra y los precios de la energía se mantengan en niveles elevados, más fuerte es el posible impacto en la inflación general y en la economía”, advierte la institución, que reconoce la dificultad de elaborar previsiones en el actual escenario geopolítico.
El BCE espera a junio
La reunión de junio se perfila como el próximo punto clave, con el mercado descontando posibles movimientos al alza en el precio del dinero si la presión inflacionista persiste.
Mientras tanto, la economía de la eurozona muestra signos de debilidad, con un crecimiento de apenas una décima en el primer trimestre, lo que complica aún más la toma de decisiones.
El BCE subraya que la situación actual difiere de crisis anteriores, ya que la inflación partía de niveles cercanos al objetivo, lo que ofrece algo más de margen de maniobra.
Aun así, admite que las expectativas a corto plazo han aumentado de forma significativa, aunque las de largo plazo se mantienen ancladas.

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