El Congreso examina la reforma legal para garantizar la atención al cliente en lenguas cooficiales

Congreso de los DiputadosCongreso de los Diputados

El Congreso de los Diputados analizará este martes la reforma legal pactada entre el Gobierno y Junts para obligar a las grandes empresas a ofrecer servicios de atención al cliente en todas las lenguas cooficiales del Estado.

La medida, impulsada por el partido de Carles Puigdemont y defendida en la Cámara por la portavoz Míriam Nogueras, establece que las compañías de más de 250 empleados, con una facturación superior a 50 millones de euros o que presten servicios de interés general —como eléctricas, telefónicas, transportes o plataformas digitales— deberán responder a reclamaciones y consultas en la misma lengua en la que el cliente se dirija a ellas.

Debate en ponencia y posiciones enfrentadas

El martes se reunirá la ponencia parlamentaria encargada de estudiar el texto, que acumula 234 enmiendas. Entre ellas, varias de Junts buscan precisar que las comunicaciones escritas y telefónicas se adapten siempre a la lengua solicitada por el consumidor, suprimiendo la obligatoriedad de contestar “como mínimo” en castellano.

El anuncio de la formación independentista ha provocado malestar en el sector empresarial y críticas de PP y Vox, que rechazan la iniciativa.

Por su parte, el ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, matizó que la intención del Gobierno es que la obligación se limite a las comunidades donde las lenguas son oficiales, y únicamente para grandes compañías, no para pequeños comercios.

Más derechos para el consumidor

El proyecto también incluye otras medidas relevantes:

  • Garantizar que los clientes puedan ser atendidos por personas y no máquinas, con un tiempo máximo de espera de tres minutos para reclamaciones.

  • Prohibir las llamadas comerciales no consentidas, declarando nulos los contratos cerrados por esta vía.

  • Obligar a las empresas a avisar con 15 días de antelación de las renovaciones automáticas de servicios online.

  • Poner freno a las reseñas falsas en internet y a los precios engañosos en la venta online de entradas o billetes.

La ponencia deberá consensuar el texto antes de elevarlo a la Comisión de Consumo y Derechos Sociales, y posteriormente al Pleno del Congreso. Si se aprueba, pasará al Senado, donde continuará la tramitación parlamentaria.

© Reproducción reservada