El consumo de cerveza por habitante en España cayó un 4,4% en 2025, consolidando la tendencia a la baja que el sector atribuye a la contención del gasto por la inflación y a los cambios en los hábitos de ocio.
Pese a ello, la industria cerró el ejercicio con un récord de producción y un aumento de las exportaciones.
Según el informe socioeconómico de Cerveceros de España, las ventas descendieron un 1% en volumen, hasta los 38,2 millones de hectolitros.
La hostelería registró una caída del 2,4%, mientras que el canal de alimentación apenas compensó ese retroceso con un crecimiento del 0,4%.
La reducción del consumo nacional contrastó con el comportamiento del turismo. Los visitantes internacionales elevaron un 4,1% su consumo de cerveza, hasta representar alrededor del 30% del total consumido en España durante el año.
¿Cómo va la producción de cerveza?
A pesar de este contexto, la producción alcanzó un máximo histórico de 41,5 millones de hectolitros, un 0,5% más que en 2024 y un 5,1% por encima de los niveles previos a la pandemia.
Este resultado consolida a España como el segundo mayor productor de cerveza de la Unión Europea, solo por detrás de Alemania.
El segmento de la cerveza sin alcohol volvió a ser el principal motor de crecimiento, con un aumento de las ventas del 4,6% y una cuota del 14% del consumo total.
En el ámbito internacional, las exportaciones crecieron cerca de un 8%, hasta los 3,64 millones de hectolitros, mientras que las de cerveza tradicional avanzaron un 10%.
El director general de Cerveceros de España, Jacobo Olalla, destacó que la cerveza representa el 1,3% del PIB español, aporta el 2,6% de la recaudación pública, genera 540.000 empleos y supone más de 5.200 millones de euros del gasto turístico.
Además, subrayó que más del 90% de las materias primas empleadas en su elaboración son de origen nacional.

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