El FMI consagra a España como la economía avanzada más dinámica por segundo año consecutivo

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha vuelto a situar a España como la gran economía avanzada que más crece, por segundo año consecutivo, al elevar su previsión del PIB hasta el 2,9% para 2025. La cifra supone una mejora de cuatro décimas respecto a sus estimaciones anteriores y consolida el buen momento económico del país, pese al contexto global de ralentización e incertidumbre.

El organismo que dirige Kristalina Georgieva ha publicado este martes su informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO), en el que advierte de una desaceleración global: el crecimiento mundial pasará del 3,3% en 2024 al 3,1% en 2026. En medio de este escenario gris, España destaca frente a potencias como Estados Unidos (2%), Reino Unido (1,3%), Japón (1,1%) o los grandes países de la eurozona, donde Francia apenas avanzará un 0,7%, Italia un 0,5% y Alemania un 0,2%.

El FMI atribuye el dinamismo español a varios factores: un mercado laboral sólido, capaz de absorber el aumento de la inmigración; el impulso de los fondos europeos procedentes de la pandemia; el auge del turismo, que sigue marcando récords; y el avance de las energías renovables, que han permitido ofrecer precios energéticos más competitivos.

Pese a este desempeño, el Fondo anticipa una ralentización en 2026, cuando el crecimiento se reducirá al 2%, coincidiendo con el agotamiento de los fondos europeos. Aun así, España seguirá figurando entre las economías más dinámicas del bloque de países desarrollados.

Buen desempeño

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, había elevado en septiembre la previsión oficial del Gobierno al 2,7%, una cifra algo más prudente que la del FMI.

En contraste con la buena marcha de la economía española, el informe refleja un panorama más sombrío para el resto del mundo. El FMI advierte que el endurecimiento de los aranceles de Estados Unidos, la fragmentación geopolítica y las políticas migratorias restrictivas están lastrando el crecimiento global.

La institución alerta además de los efectos del nuevo conflicto arancelario impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, cuyas políticas comerciales podrían restar hasta un 0,3% al crecimiento mundial en 2026.

Mientras la eurozona apenas repuntará hasta el 1,2% en 2025 y el 1,1% en 2026, el caso español se ha convertido en una “sorpresa positiva” para los analistas del Fondo. “España muestra una resiliencia notable gracias a su diversificación productiva y a la fortaleza del consumo interno”, señala el economista jefe del FMI, Pierre-Oliver Gourinchas.

En un contexto global marcado por la incertidumbre, la crispación política interna y la falta de presupuestos aprobados, la economía española continúa avanzando. Para el FMI, España es un ejemplo de resistencia económica en tiempos de turbulencia internacional.

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