El PIB de España crecerá un 2,4% en 2026, según las últimas previsiones de la Comisión Europea.
Bruselas mejora en una décima su estimación para España pese al impacto de la crisis energética derivada de la guerra en Oriente Próximo, en un contexto donde el organismo comunitario ha optado por recortar las previsiones de crecimiento para el conjunto de la eurozona y de la Unión Europea.
La revisión sitúa a España como la única gran economía europea que recibe un ajuste al alza en sus expectativas de crecimiento.
Mientras la zona euro avanzará un 0,9% y el conjunto de la UE un 1,1%, la economía española seguirá creciendo muy por encima de sus socios comunitarios gracias al impulso del consumo interno, la inversión y la fortaleza del mercado laboral.
El deterioro del escenario energético ha llevado a Bruselas a reconocer que el conflicto en Oriente Próximo ha alterado de forma sustancial las perspectivas económicas europeas.
La Comisión advierte de que la guerra ha provocado “una de las interrupciones de suministro de energía más significativas en el mundo en la historia reciente”, reactivando las tensiones sobre los precios energéticos y elevando la presión inflacionaria.
Lo que ven para España
España mantiene una posición diferencial dentro del bloque europeo. La Comisión considera que el crecimiento seguirá apoyándose en el gasto de los hogares, favorecido por el aumento del empleo y una situación financiera relativamente saneada de las familias españolas.
También destaca el efecto que continúan teniendo las inversiones vinculadas a los fondos europeos de recuperación.
Las previsiones apuntan además a una mejora progresiva del mercado laboral. Bruselas estima que la tasa de paro caerá al 9,9% en 2026 y al 9,6% en 2027, situándose por debajo del 10% por primera vez desde 2007.
Sin embargo, el organismo europeo también detecta señales de desaceleración. Aunque la economía mantiene una trayectoria sólida, el crecimiento comenzará a moderarse gradualmente hasta situarse en el 1,9% en 2027.
A ello se suma el repunte de la inflación, que alcanzará una media del 3% este año tanto en España como en la eurozona.
“El conflicto en Oriente Próximo ha provocado una grave crisis energética, lo que supone una nueva prueba para Europa en un contexto geopolítico y comercial ya de por sí inestable”, ha señalado el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis.






