México ha fijado un objetivo ambicioso y medible: situarse entre los cinco países más visitados del mundo en el año 2030. Así lo expresó Josefina Rodríguez, secretaria de Turismo, en una entrevista reciente realizada por El País, en la que subrayó que el crecimiento turístico del país no puede basarse solo en volumen, sino en diversificación, sostenibilidad y mayor derrama económica en los territorios.
“Queremos ser el quinto país más visitado del mundo en 2030”, afirmó Rodríguez, destacando que la estrategia nacional pasa por fortalecer destinos consolidados, impulsar nuevas regiones y ampliar la conectividad aérea y terrestre, especialmente hacia mercados clave como Europa.
En el marco de FITUR 2026, el estado de Guanajuato se presenta ante el mercado español como un destino integral que combina patrimonio, cultura viva, turismo religioso, experiencias exclusivas y una sólida conectividad. Municipios estratégicos como Silao de la Victoria y San Miguel de Allende articulan un mensaje común: Guanajuato es hospitalidad, identidad y futuro.
Guanajuato: un nodo estratégico en el corazón de México
La propuesta que Guanajuato trae a FITUR está dirigida especialmente al público español y a los profesionales del turismo. México —y Guanajuato en particular— se define por la calidez de su gente, el color de sus tradiciones y una oferta turística diversa que abarca el turismo empresarial, cultural, histórico, religioso, gastronómico y de bienestar.
Martha Hernández Camarena, directora de Desarrollo Económico y Turismo del municipio de Silao de la Victoria, explica a Business People que la clave del protagonismo de Guanajuato está en su posición geográfica y su infraestructura.
Silao funciona como puerta de entrada al estado gracias al Aeropuerto Internacional del Bajío, que cuenta con 11 rutas internacionales y una amplia red de vuelos nacionales. A ello se suman más de 2.500 habitaciones hoteleras de todas las categorías, con una ventaja competitiva clara: precios más accesibles que en destinos tradicionalmente turísticos, sin sacrificar calidad.
“Estamos en el corazón de Guanajuato y del país. Desde aquí se puede viajar fácilmente a León, Guanajuato capital o San Miguel de Allende, optimizando costos y tiempos”, explica Hernández Camarena.

Turismo religioso, cultural y empresarial
Silao alberga uno de los grandes polos de atracción religiosa del país: el Santuario de Cristo Rey, tercer santuario más visitado de México. En 2026, además, la región conmemora los 100 años de la Guerra Cristera, un acontecimiento histórico que refuerza el interés cultural y espiritual del destino.
A este atractivo se suma el que es considerado el parque industrial más importante de Latinoamérica, con empresas de más de 30 países, principalmente del sector automotriz. Este entorno impulsa el turismo empresarial y convierte a Silao en un punto de conexión natural entre negocios y ocio.
La oferta se completa con gastronomía tradicional —como las cocineras de Cristo Rey que mantienen técnicas ancestrales—, museos como el dedicado a Chávez Morado, destilerías artesanales y experiencias termales en geysers convertidos en spas.
Uno de los ejes alineados con la estrategia nacional es la sostenibilidad. En Guanajuato se impulsa el turismo comunitario, integrando a cocineras tradicionales, artesanos y productores locales bajo criterios ecológicos y de conservación del patrimonio.
“Se cuida mucho que los eventos sean más amigables con el medio ambiente, reduciendo plásticos y fortaleciendo la participación local”, señala Hernández Camarena. El objetivo es claro: crecimiento turístico sin sacrificar identidad ni calidad de vida.
San Miguel de Allende: el rostro premium de México
Dentro de Guanajuato, San Miguel de Allende representa el posicionamiento premium del país. Así lo explica a Business People Martha Rocío López, presidenta de AORESMA.
“Somos el destino número uno de bodas en México y un Destino Premium consolidado”, afirma. San Miguel cuenta con una comunidad internacional de más de 20.000 residentes extranjeros, una arquitectura colonial reconocida, una intensa vida cultural y una oferta de experiencias exclusivas que va desde viñedos y campos de golf hasta eventos ecuestres y festivales artísticos.
La ciudad ha sabido gestionar el equilibrio entre conservación patrimonial y afluencia turística, apoyándose en una fuerte red de organizaciones civiles y una ciudadanía altamente comprometida. No en vano, es una de las ciudades con mayor número de ONG per cápita en el país.
San Miguel de Allende consolida su prestigio internacional con celebraciones como el Día de Muertos, considerado uno de los festivales culturales más impactantes del mundo. La ciudad se transforma en un escenario de ofrendas, exposiciones, cenas experienciales y actividades artísticas que dialogan entre la tradición y la creatividad contemporánea, atrayendo a un visitante de alto perfil.

Europa y España, mercados prioritarios
Tanto Silao como San Miguel de Allende identifican a Europa —y especialmente a España— como un mercado estratégico. La presencia histórica de comunidades españolas, los vínculos culturales y el interés por el turismo religioso, empresarial y experiencial refuerzan esta apuesta.
Además, se exploran sinergias simbólicas y turísticas, como la posible conexión con la Ruta de Santiago, dado que Santiago Apóstol es el santo patrono de Silao.
El caso de Guanajuato ilustra con claridad el modelo que México quiere proyectar al mundo: destinos bien conectados, diversos, sostenibles y capaces de ofrecer experiencias auténticas, tanto al viajero cultural como al profesional del turismo.
El mensaje que Guanajuato lleva a FITUR 2026 es directo y sincero: quien busca una experiencia extraordinaria en México encontrará en Guanajuato un destino imperdible.
Silao recibe “con todo el corazón”. San Miguel de Allende enamora por su belleza, su servicio y su autenticidad. Guanajuato, en su conjunto, ofrece una combinación única de historia, cultura viva, espiritualidad, exclusividad y calidez humana.
Si el país aspira a entrar en el Top 5 mundial, regiones como Guanajuato —con Silao como hub logístico y San Miguel de Allende como emblema premium— serán determinantes para convertir esa ambición en realidad.
