El yen japonés ha alcanzado los 156,15 yenes por dólar, tras registrar una apreciación cercana al 1,5% en la jornada y acumular un avance del 2,4% en los dos últimos días. La divisa encadena así su segunda sesión al alza y marca máximos de los últimos 30 días.
El movimiento se produce después de varias semanas de depreciación y mientras los mercados valoran la posibilidad de que Japón vuelva a intervenir en el mercado de divisas para respaldar su moneda, después de las actuaciones coordinadas con Estados Unidos a finales de julio.
El yen llegó a situarse cerca de los 164 yenes por dólar a finales de julio. El 31 de ese mes, Japón y EEUU compraron conjuntamente yenes, provocando una importante apreciación de la moneda, aunque posteriormente retomó su tendencia bajista.
Durante agosto, la divisa volvió a acercarse a los 160 yenes por dólar pese a que el Gobierno japonés destinó 15,4 billones de yenes (82.930 millones de euros) entre el 30 de julio y el 26 de agosto a operaciones para defender su cotización.
¿Cómo se comporta el yen japonés?
La evolución del yen también preocupa a Washington. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, advirtió de que «Los mercados desordenados del yen pueden desencadenar liquidaciones forzadas, lo que podría desestabilizar los mercados globales y, en última instancia, aumentar los costos de endeudamiento para las familias y empresas estadounidenses».
En una reunión con el gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, Bessent destacó la importancia de «una formulación y comunicación sólidas» de la política monetaria.
Posteriormente, afirmó: «Tengo información que el mercado desconoce. Y creo que el gobierno japonés y el Banco de Japón tomarán las medidas necesarias para fortalecer el yen». El repunte de las últimas horas ha reforzado las expectativas de una nueva intervención estatal.

















