España duplica las compras de gas a EE UU tras regresar Trump

Donald Trump

España casi duplica sus importaciones de gas estadounidense durante 2025, el primer año completo del segundo mandato de Donald Trump, en un giro energético impulsado tanto por presión geopolítica como por la necesidad de diversificar el suministro tras las sanciones a Rusia. Según los datos de Enagás que adelanta Cinco Días, las compras de gas procedentes de EE UU pasaron de 56.435 GWh en 2024 a 111.660 GWh el año pasado, mientras que las importaciones desde Rusia cayeron un 40%, hasta 42.629 GWh.

Acuerdos comerciales y contexto internacional

El incremento coincide con la rebaja de aranceles de Trump a la Unión Europea, acordada a cambio del compromiso europeo de elevar la compra de hidrocarburos estadounidenses, incluidos GNL, petróleo y combustibles nucleares, por un valor aproximado de 750.000 millones de dólares en tres años. Esta medida busca diversificar los suministros europeos tras la crisis del gas ruso y amortiguar la presión arancelaria. Además, factores como la guerra en Gaza y la crisis social en Irán influyen en la volatilidad del mercado energético global.

España mantiene sus compras a Argelia estables, con unos 130.000 GWh, mientras que la importación desde Qatar se redujo casi a la mitad, de 11.281 GWh en 2024 a 6.403 GWh en 2025.

España, hub de regasificación

Gran parte del gas estadounidense importado no se destina solo al consumo interno, sino que se reexporta gracias a la infraestructura española de regasificación, la mayor de Europa, con siete plantas en Barcelona, Bilbao, Valencia, Murcia, Gijón, Huelva y A Coruña. En total, las importaciones de gas a España pasaron de 340.470 GWh en 2024 a 372.498 GWh en 2025, reflejando tanto el incremento del consumo interno como las operaciones de redistribución internacional.

Repsol y Naturgy, protagonistas del cambio

Empresas españolas como Repsol y Naturgy lideran este giro hacia EE UU. Repsol concentró el 70% del gas importado desde Estados Unidos, aumentando sus compras más de un 50% respecto al verano anterior. La compañía mantiene relaciones estrechas con la Administración Trump y estudia nuevas oportunidades tras el cambio político en Venezuela, donde aspira a reconstruir el sistema energético y aprovechar su experiencia en la refinación de crudo pesado.

Por su parte, Naturgy también amplía sus contratos de gas estadounidense y deberá dejar de depender de Rusia en 2027 debido a las sanciones europeas. Este movimiento estratégico permite a España fortalecer su independencia energética y mejorar la seguridad del suministro en un contexto internacional cada vez más incierto.

Perspectivas futuras

El aumento de las compras de gas a EE UU y la diversificación de proveedores reflejan un cambio estructural en la política energética española, impulsado por factores geopolíticos, económicos y regulatorios. Tanto el Gobierno como las grandes compañías energéticas prevén que esta tendencia se mantenga e incluso se intensifique en los próximos años, en línea con los compromisos adquiridos con Washington y la transición hacia una mayor autonomía energética europea.

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