La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advierte de que la recuperación del suministro energético será progresiva y no llegará plenamente hasta 2027.
Esta advertencia se produce justo cuando el mercado mundial del petróleo ha comenzado a dar señales de estabilización tras el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para detener el conflicto en Oriente Próximo y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.
En su informe mensual publicado este miércoles, la AIE señala que el pacto provisional entre Washington y Teherán “allana el camino para un repunte de las exportaciones de Oriente Próximo”, aunque alerta de que persisten obstáculos importantes para recuperar la normalidad en los flujos de crudo.
Entre ellos figuran el proceso de desminado de las rutas marítimas afectadas durante la guerra y los acuerdos de tránsito que aún permanecen pendientes.
¿Cuáles son las proyecciones que hace la AIE?
“La recuperación total no será inmediata, ya que habrá que retirar las minas de las principales rutas marítimas y las cadenas de suministro tardarán en normalizarse”, recoge el informe.
El conflicto alteró profundamente el equilibrio del mercado energético global. Antes del estallido de la guerra, la oferta mundial superaba a la demanda y mantenía los precios del barril Brent en una horquilla de entre 60 y 70 dólares.
Sin embargo, la interrupción del suministro desde Oriente Próximo elevó los precios hasta acercarlos a los 120 dólares por barril y provocó una caída significativa de la demanda.
Pese a ello, la AIE observa señales de recuperación. Los envíos de petróleo a través del estrecho de Ormuz han aumentado desde los mínimos registrados en mayo.
Los flujos diarios pasaron de 9,6 millones de barriles a cerca de 12 millones gracias al incremento de operaciones de transporte en el golfo de Omán.
A esta mejora se suma el aumento de la producción en países no pertenecientes a la OPEP. La agencia destaca que la oferta procedente del continente americano y la liberación de reservas estratégicas de Estados Unidos evitaron una crisis de abastecimiento de mayor magnitud.
¿Cómo se comportará la demanda de petróleo?
Aunque la demanda mundial de petróleo registrará una caída anual de 1,1 millones de barriles diarios en 2026, la AIE espera una recuperación durante la segunda mitad del año.
El organismo prevé que el mercado alcance un equilibrio hacia finales de ejercicio y que en 2027 aparezca “un importante excedente” de petróleo, impulsado por una oferta que podría alcanzar los 110 millones de barriles diarios.
Para la agencia, ese escenario ofrecería una oportunidad para reconstruir reservas estratégicas, actualmente situadas en sus niveles más bajos desde 1990, y consolidar la normalización del mercado energético internacional.

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