La caída de la inflación permite al Gobierno retirar parte del escudo energético en junio

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La moderación de la inflación empieza a desmontar parte del escudo fiscal del Gobierno.

El IPC de abril, confirmado este jueves por el INE en el 3,2%, activa la cláusula incluida en el plan de choque diseñado para amortiguar el impacto económico de la guerra en Oriente Próximo y abre la puerta a la retirada progresiva de algunas ayudas energéticas a partir de junio.

El Ejecutivo vinculó la continuidad de varias rebajas fiscales a la evolución de los precios energéticos. Y el resultado ha sido desigual.

Las medidas sobre electricidad y gas desaparecerán desde el 1 de junio, mientras que las ayudas ligadas a carburantes seguirán vigentes, al menos, hasta el 30 de junio.

La explicación está en el comportamiento de los distintos componentes energéticos. La electricidad registró en abril una caída interanual del 4,3% y el gas natural retrocedió un 9,6%, según los datos del INE.

Ese alivio en los precios precipita el fin de parte de las rebajas aprobadas por el Gobierno en marzo.

Desde junio dejarán de aplicarse el IVA reducido de la electricidad —rebajado del 21% al 10%—, el recorte del impuesto especial eléctrico hasta el 0,5% y el IVA reducido para gas natural, pellets, briquetas y leña.

El Ejecutivo sí mantendrá la suspensión temporal del impuesto sobre el valor de la producción eléctrica (IVPEE), el gravamen del 7% que soportan las generadoras.

La situación es distinta en los carburantes. El encarecimiento de gasolina y diésel sigue por encima del umbral del 15% fijado en el real decreto ley para retirar las ayudas.

Por ello, continuarán las rebajas fiscales sobre combustibles, incluido el IVA reducido al 10%, la rebaja del impuesto especial de hidrocarburos y las devoluciones parciales al gasóleo profesional.

Acciones por el escudo

El Ministerio de Economía sostiene que, sin esas medidas, la inflación de los carburantes habría alcanzado el 28,9% en abril, más de 16 puntos por encima del nivel actual.

Los combustibles líquidos siguen liderando las subidas de precios en el último año, con un alza del 51,7%, seguidos del gasóleo (+28,2%).

Pese al inicio de la retirada parcial del plan, el grueso del paquete anticrisis continuará operativo.

Permanecen las ayudas a agricultores, transportistas, ganaderos y pescadores; los descuentos reforzados del bono social eléctrico; las bonificaciones a la industria electrointensiva y las deducciones fiscales ligadas a electrificación y renovables.

Desde Economía defienden que “las medidas de apoyo a empresas y hogares, junto con la apuesta por la soberanía energética del Gobierno, consiguen amortiguar el shock de la guerra”.

Entretanto, la desaceleración del IPC comienza ahora a cerrar parte del paraguas fiscal activado tras el estallido del conflicto en Oriente Próximo.

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