La CEOE ha advertido de que elevar el IVA de hoteles y restaurantes del 10% al 21% tendría consecuencias negativas para el turismo español, tras la recomendación de la Comisión Europea de eliminar los tipos reducidos para aumentar la recaudación tributaria.
La patronal sostiene que la medida restaría competitividad al sector y no garantizaría mayores ingresos fiscales.
El análisis, elaborado por el Instituto de Estudios Económicos (IEE), considera que un incremento del impuesto desviaría viajeros hacia otros destinos, provocaría el cierre de empresas y afectaría al empleo en una de las actividades con mayor peso en la economía española.
El estudio recuerda que el turismo internacional funciona como una exportación que se consume dentro del país y defiende que el tipo reducido del IVA contribuye a preservar su competitividad.
En este sentido, sostiene que «encarecer mediante impuestos indirectos equivale a aplicar un arancel a nuestras propias ventas al exterior, justo lo contrario de lo que aconseja la teoría del comercio» y concluye que «sería un error de política económica».
El IEE añade que «ningún país que entienda la composición de su balanza de pagos aplica, de manera voluntaria, un sobrecoste fiscal a su principal sector exportador de servicios», al considerar que ello debilitaría una actividad clave para el equilibrio de las cuentas exteriores.
¿Qué aspectos condena la CEOE?
La patronal también alerta de que el sector opera con márgenes reducidos y afirma que «un salto de once puntos de IVA no podría absorberse sin trasladarse a precios, cerrar establecimientos o destruir empleos».
Según los datos recogidos en el informe, el turismo generó 200.699 millones de euros en 2024, equivalentes al 12,6% del PIB, y sostiene alrededor de 2,77 millones de empleos. Además, el IEE considera que una subida del IVA favorecería a destinos competidores como Grecia, Italia, Croacia, Turquía o el norte de África.