El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, ha confirmado que la Fiscalía de Estados Unidos ha iniciado una investigación penal en su contra para determinar si mintió ante el Senado durante una comparecencia sobre la reforma de la sede de la Fed en Washington. La investigación supone un nuevo y grave episodio en el conflicto abierto entre el banco central y el presidente Donald Trump.
Powell informó este domingo de que el Departamento de Justicia ha remitido a la Reserva Federal citaciones de un gran jurado, relacionadas con su testimonio ante el Comité Bancario del Senado el pasado mes de junio. En aquella comparecencia, el banquero central detalló un proyecto plurianual de renovación de los edificios históricos de la institución.
En un vídeo inusual difundido en la red social X desde la cuenta oficial de la Fed, Powell aseguró que la investigación está directamente vinculada a su defensa de la independencia del banco central frente a las presiones políticas. “La amenaza de cargos penales se debe a que la Reserva Federal fija los tipos de interés atendiendo al interés general y no a las preferencias del presidente”, afirmó.
Desde hace meses, Trump mantiene un hostigamiento público contra Powell, al que ha insultado y amenazado con destituir por negarse a acelerar las rebajas de tipos de interés. El mandatario busca un estímulo económico más agresivo antes de las elecciones de mitad de mandato, aunque sus asesores le han advertido de las dificultades legales para cesar al presidente de la Fed.
Fiscalía del Distrito de Columbia
Powell, nombrado por el propio Trump en 2018, sostuvo que la actuación de la Fiscalía debe analizarse en el contexto de una presión constante sin precedentes sobre la política monetaria. “Nadie está por encima de la ley, pero esta acción debe entenderse dentro de un patrón de amenazas e intimidación”, señaló.
Powell recalcó que ha servido bajo cuatro administraciones, republicanas y demócratas, y que siempre ha actuado “sin temor ni favoritismo político”, centrado exclusivamente en los objetivos de estabilidad de precios y máximo empleo. “El servicio público a veces exige mantenerse firme frente a las amenazas”, concluyó.
El caso se suma a otras investigaciones judiciales que afectan a miembros de la Fed, en un momento en el que el Tribunal Supremo debe pronunciarse sobre si el presidente de Estados Unidos puede destituir a altos cargos del banco central, una decisión que podría marcar un precedente histórico para la independencia de la política monetaria.
