La Gran Recogida 2025 ha concluido prácticamente su fase final y lo hace con un balance significativo: 1.612.000 kilos de alimentos de primera necesidad. Aunque la cifra representa algo más del 80% del objetivo marcado y de los resultados obtenidos en 2024, la organización destaca que este descenso no es un caso aislado, sino que forma parte de una tendencia general que atraviesa a todo el Tercer Sector.
El primer factor detrás de esta caída está directamente relacionado con la situación económica de la ciudadanía. La pérdida de poder adquisitivo de la clase media, que tradicionalmente ha sido la principal donante en estas campañas, ha tenido un impacto claro. La subida de los precios en vivienda, la inestabilidad laboral y el encarecimiento de la cesta de la compra han limitado la capacidad de colaboración de muchas familias.
Las aportaciones monetarias
A esta realidad se suma un cambio relevante en los patrones de donación: las aportaciones monetarias, tanto en tiendas como a través de los canales del Banco de Alimentos de Madrid, han disminuido, mientras que las donaciones físicas se han mantenido prácticamente estables. Aunque los indicadores macroeconómicos muestran cierta mejora, esta recuperación no está llegando a los hogares en situación más vulnerable. De hecho, los datos actuales sitúan a 318.750 personas en pobreza severa en la Comunidad de Madrid y a más de 608.000 en privación material y social severa, casi el 14% de la población.
También ha influido el cambio de fechas de la campaña, que en esta edición se adelantó a principios de noviembre y coincidió con un puente festivo, reduciendo el flujo habitual de donantes. Además, este año no ha habido un evento extraordinario que despertara una mayor sensación de urgencia, como sí ocurrió en 2024 con la DANA.
En cuanto al desglose de la recogida:
341.033 kg proceden de donaciones físicas en tiendas.
916.223 kg se han conseguido gracias a las donaciones económicas realizadas en caja.
354.744 kg provienen de aportaciones directas al Banco de Alimentos de Madrid.
En total, más de 1.400 establecimientos y unas 5.000 personas voluntarias —entre particulares, centros educativos y empresas— han participado en la campaña. Como en años anteriores, se mantuvieron las dos modalidades de colaboración: donación en caja y entrega física de alimentos. Todo lo recaudado económicamente se destinó íntegramente a la compra de productos básicos.
El Banco de Alimentos de Madrid ha expresado su agradecimiento a voluntariado, donantes, organizaciones y cadenas de alimentación por su implicación. Gracias a esta campaña, la entidad podrá seguir asegurando una comida diaria a más de 100.000 personas a través de cerca de 500 entidades benéficas colaboradoras. Un recordatorio que sigue siendo urgente: una de cada seis personas vive en riesgo de pobreza o exclusión social en nuestra comunidad.

Banco de Alimentos Madrid