El euríbor alcanzó en mayo el 2,804%, su nivel más alto en los últimos 20 meses.
El indicador hipotecario encadena ya tres meses consecutivos de subidas desde el inicio del conflicto entre Irán y Estados Unidos, en un escenario marcado por el repunte de la inflación y la expectativa de nuevas alzas de tipos por parte del Banco Central Europeo.
Aunque el avance mensual frente a abril fue moderado —desde el 2,747%—, el mercado da prácticamente por descontada una subida de tipos del BCE en la reunión de junio.
El euríbor se aleja así del entorno del 2% en el que se movía antes del estallido de la crisis geopolítica en Oriente Próximo.
La escalada impacta directamente en las hipotecas variables. Para un préstamo medio de 150.000 euros a 25 años, con un diferencial de un punto sobre euríbor, la cuota puede encarecerse en unos 57 euros mensuales, lo que supone alrededor de 685 euros más al año en una revisión anual.
También se endurecen las condiciones para quienes buscan financiación para comprar vivienda.
Los efectos del euríbor
Las entidades financieras ya comienzan a ajustar precios y criterios de acceso ante un contexto de tipos más elevados y mayor incertidumbre económica.
Pese al encarecimiento, el mercado hipotecario mantiene todavía un fuerte dinamismo. En marzo, las firmas de hipotecas crecieron un 9% y el capital prestado aumentó un 20%.
Además, los consumidores siguen refugiándose en el tipo fijo, que ya representa el 63,8% de los nuevos préstamos hipotecarios.

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