La Sociedad Nuclear Española (SNE) espera que la prórroga de Almaraz hasta 2030 abra un debate “riguroso” sobre el futuro energético de España y permita valorar las centrales nucleares como un recurso útil para garantizar la seguridad de suministro.
La entidad ha valorado positivamente la decisión del Gobierno, oficializada este viernes mediante su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), que permite extender la operación de la central extremeña hasta 2030.
“Para nosotros esta es una decisión a celebrar, pero también, ojalá, sea un primer paso que lleve a un análisis riguroso de nuestro futuro energético”, ha señalado la SNE a Europa Press.
La organización considera que ese análisis debe contemplar el papel de las centrales nucleares para asegurar el suministro de energía, además de su contribución desde el punto de vista medioambiental.
¿Qué pasa con la energía nuclear?
La SNE también ha puesto el foco en los trabajadores de Almaraz y en su papel para hacer posible la extensión de la vida operativa de la instalación. La sociedad ha destacado especialmente la labor y el conocimiento de los profesionales de la planta extremeña.
En este sentido, la entidad ha subrayado que la experiencia acumulada por los trabajadores del sector nuclear constituye una base técnica necesaria para adoptar decisiones sobre la continuidad de las instalaciones.
“Resaltar a su vez la implicación y apoyo de representantes institucionales, colectivos profesionales y representantes sociales, políticos y económicos”, ha añadido la organización.
La SNE considera que este respaldo ha permitido evidenciar el valor añadido que Almaraz y el conjunto del parque nuclear aportan a España.
La prórroga de la central extremeña se convierte así, según la entidad, en una oportunidad para abordar el futuro del modelo energético y el papel que la energía nuclear puede desempeñar en la seguridad del suministro.