La denominada ‘tasa Shein’ entra en vigor este 1 de julio en la Unión Europea con la aplicación de un gravamen de 3 euros por cada artículo incluido en envíos de menos de 150 euros procedentes de terceros países, una medida que afectará especialmente a las compras realizadas en plataformas como Shein y Temu.
Aunque el nuevo recargo se aplicará a todos los productos que cumplan esas condiciones, el impacto será mayor sobre los grandes marketplaces chinos, cuyo modelo de negocio se apoya en la comercialización masiva de artículos de bajo coste.
¿Cómo funciona la tasa “Shein”?
La normativa europea establece que serán las empresas vendedoras, y no los consumidores, quienes deberán asumir el pago de esta tasa aduanera.
Sin embargo, desde la Asociación Española de Consumidores (Asescon) consideran que el efecto final recaerá sobre el comprador.
“Consideramos que este pago, aunque la UE señala que será el vendedor quien deberá pagar la tasa, la abonarán los consumidores con un incremento de precios de los productos, lo que provocará un encarecimiento de la vida de los consumidores europeos. Así, nos sorprende la inocencia del ejecutivo comunitario al señalar que esa tasa no es para los consumidores sino para las empresas”, advierte la organización.
La asociación sostiene que el nuevo gravamen terminará trasladándose al precio final de los productos vendidos a través de estas plataformas, reduciendo la ventaja competitiva basada en los bajos precios.
Además, alerta de que numerosos artículos de importe reducido podrían dejar de comercializarse, ya que el coste de la tasa llegaría a superar el precio de algunos productos.
¿Por qué Europa impulsa este nuevo impuesto?
La decisión de Bruselas responde al objetivo de eliminar la exención arancelaria de la que disfrutaban hasta ahora los envíos con un valor inferior a 150 euros, un mecanismo que originalmente se implantó para reducir las cargas administrativas en las importaciones de pequeño valor.
No obstante, el fuerte crecimiento del comercio electrónico transfronterizo y el elevado volumen de ventas de plataformas especializadas en productos de bajo coste ha llevado a la Unión Europea a revisar este sistema.
Con la entrada en vigor de esta tasa, las instituciones comunitarias buscan corregir las diferencias competitivas entre estos operadores y el resto del comercio, introduciendo un nuevo coste para las importaciones de pequeño valor.
El efecto real de la medida dependerá ahora de la estrategia comercial de las plataformas afectadas y de si finalmente deciden absorber el gravamen o trasladarlo, total o parcialmente, al precio que pagan los consumidores europeos.

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