El mercado residencial español arranca 2026 con la misma tensión que cerró el ejercicio anterior. Según las previsiones de Solvia, el precio de compraventa de la vivienda aumentará entre un 6% y un 9% durante el primer semestre, consolidando una tendencia alcista que parece lejos de agotarse.
La firma inmobiliaria anticipa además un crecimiento de las operaciones de entre el 3% y el 5% interanual.
Sin embargo, advierte de que el mercado seguirá marcado por un “desequilibrio” estructural entre oferta y demanda, que condicionará el ritmo real de las transacciones.
El punto de partida no es menor. En 2025 se registraron 714.237 compraventas, un 11,5% más, según datos del INE.
Ahora, el encarecimiento previsto responde a factores crónicos como la escasez de oferta, junto a costes de construcción elevados, demanda persistente, acceso al crédito y crecimiento económico.
La consecuencia será un mercado más competitivo. “En 2026 veremos más competencia por el producto líquido: bien ubicado, en buen estado o con precios ajustados”, anticipa la compañía.
Es decir, más presión sobre los activos de calidad y rotación rápida, mientras el resto pierde dinamismo.
En paralelo, la obra nueva seguirá sin dar respuesta suficiente. Aunque los visados podrían crecer entre un 10% y un 12% a cierre de año, la producción continuará limitada y sin capacidad para absorber la demanda acumulada.
La restricción de oferta se mantendrá, al menos, durante gran parte del ejercicio.
La vivienda en alquiler
El alquiler tampoco dará tregua. Tras el ajuste estacional, los precios tenderán a mantenerse o incluso repuntar, impulsados por la falta de producto disponible.
La presión será especialmente intensa en grandes ciudades y zonas de costa, donde la demanda estructural y la inversión tensionan aún más el mercado.
Madrid y Barcelona ilustran esa dinámica. El estudio apunta a un “encarecimiento generalizado” en ambas ciudades, con subidas en todos sus barrios respecto al trimestre anterior.
Salamanca, Chamberí o Chamartín, en la capital, y Sarrià-Sant Gervasi, Les Corts o L’Eixample, en Barcelona, encabezan los precios por metro cuadrado.
Como contrapeso, la rehabilitación gana protagonismo y concentra ya el 55% de las licencias desde 2019. No obstante, no compensa todavía el déficit estructural de vivienda nueva, subraya la firma.

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