La presidenta del BCE, Christine Lagarde, rechazó este viernes replicar el modelo regulatorio impulsado por Washington y defendió una estrategia propia para gestionar el avance de estas criptomonedas vinculadas a activos estables, principalmente al dólar.
Durante su intervención en el I Latam Economic Forum celebrado en Roda de Berà, Lagarde advirtió que el auge de las stablecoins plantea riesgos directos para la estabilidad financiera y para la capacidad de los bancos centrales de transmitir su política monetaria.
“Nuestra tarea no consiste en replicar instrumentos desarrollados en otros lugares, sino en construir las bases y la infraestructura que sirvan a nuestros propios objetivos, para poder aprovechar los beneficios de la innovación sin importar sus fragilidades”, afirmó.
Las stablecoins, diseñadas para mantener paridad con monedas tradicionales mediante reservas en efectivo, depósitos o deuda pública, han ganado peso a gran velocidad.
Según recordó la presidenta del BCE, “han crecido en seis años de menos de 10.000 millones de dólares a más de 300.000 millones en la actualidad”.
Actualmente, cerca del 98% de estos activos están denominados en dólares.
El avance de este mercado ha llevado a Estados Unidos a aprobar la Genius Act, una regulación que obliga a los emisores a respaldar estos activos con reservas líquidas equivalentes.
Sin embargo, Lagarde evitó respaldar ese enfoque y puso el foco en la autonomía monetaria europea.
“Ya no se trata de si las stablecoins deberían existir, sino de si las jurisdicciones pueden permitirse prescindir de ellas”, señaló.
Aun así, alertó del riesgo de una “dolarización digital” si Europa no desarrolla herramientas propias.
Las observaciones de Lagarde
La presidenta del BCE también recordó episodios recientes de tensión financiera ligados a este mercado.
Citó el caso de la quiebra de Silicon Valley Bank collapse, cuando USD Coin perdió temporalmente su paridad tras revelarse que parte de sus reservas estaban depositadas en la entidad.
“Cuando la confianza se debilita, la demanda de reembolso puede volverse repentina y generar un círculo vicioso”, avisó Lagarde.
Además, sostuvo que el desplazamiento de depósitos bancarios hacia stablecoins podría dificultar la transmisión de los tipos de interés a empresas y hogares, estrechando el canal tradicional de financiación bancaria.

Christine Lagarde, presidenta del BCE