Las denuncias por fraude bancario crecieron un 18% en 2025, consolidándose como el principal motivo de reclamación de los clientes ante el Banco de España.
Así lo recoge la Memoria de reclamaciones del supervisor, que identifica las operaciones de pago fraudulentas como “el principal foco de riesgo en materia de protección de la clientela”.
Durante el pasado ejercicio, el organismo recibió 30.970 reclamaciones, un 45% menos que en 2024 debido al descenso de los expedientes relacionados con los gastos hipotecarios.
Sin embargo, el fraude ganó protagonismo con 9.179 reclamaciones, equivalentes al 30% del total presentado.
¿Qué detalles da el Banco de España?
El Banco de España explica que solo alrededor de un tercio de las reclamaciones se admitieron a trámite, principalmente porque muchos usuarios no agotaron previamente los canales internos de atención al cliente de sus entidades.
De los expedientes resueltos, el 39% concluyó a favor de los bancos, el 20% dio la razón al reclamante y en un 33% las entidades rectificaron antes de la resolución, devolviendo 6,8 millones de euros a los clientes.
El supervisor también alerta de que la tendencia continúa al alza en 2026. Según la memoria, durante el primer cuatrimestre del año las reclamaciones aumentaron más de un 50% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.
“Hasta la fecha, el incremento responde, principalmente, a asuntos vinculados con el fraude”, señala el informe, aunque el organismo subraya que la tasa de fraude sigue siendo reducida, del 0,002%.
Las advertencias del Banco de España
Las incidencias relacionadas con tarjetas de débito y crédito aumentaron un 15%, impulsadas por operaciones fraudulentas y problemas asociados a tarjetas revolving.
También crecieron las reclamaciones por transferencias y adeudos domiciliados, donde destacan las transmisiones fraudulentas.
Por detrás del fraude, los préstamos hipotecarios representaron el 22% de las reclamaciones, mientras que las relacionadas con préstamos personales crecieron más de un 44%, especialmente por discrepancias sobre la deuda pendiente, solicitudes de documentación y procesos de cancelación.