El Gobierno de España ha decidido incorporar a Madrid a la candidatura conjunta con Cataluña para optar a una de las futuras gigafactorías europeas de inteligencia artificial, un ambicioso proyecto impulsado por la Unión Europea para reforzar su soberanía tecnológica. La iniciativa contempla una inversión superior a los 4.000 millones de euros y contará con el apoyo de distintos actores privados.
El anuncio ha sido realizado por el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, durante el XVI Spain Investors Day, donde ha defendido la apuesta del Ejecutivo por situar a España en la vanguardia europea de la inteligencia artificial mediante una estrategia basada en la colaboración público-privada, el talento tecnológico y la capacidad industrial.
Según ha explicado el ministro, la incorporación de Madrid a la candidatura —en la que ya figuraba Cataluña— refuerza las opciones de España frente a otros países europeos. “Tenemos la visión y la ambición necesarias para convertirnos en sede de una de las primeras gigafactorías de Europa”, ha afirmado López, convencido de que el proyecto situará al país como un referente en IA dentro de la UE.
Dos localizaciones estratégicas
A la ubicación ya propuesta en Móra la Nova (Tarragona) se suma ahora el municipio madrileño de San Fernando de Henares, que formará parte de la oferta que el Gobierno presentará al concurso de la Comisión Europea, previsto para los próximos meses. Bruselas planea seleccionar al menos cuatro gigafactorías en distintos Estados miembros, que deberán estar operativas entre 2027 y 2028 y podrán acceder a financiación comunitaria.
Estas instalaciones requieren una potencia informática superior a los 100.000 procesadores avanzados de IA, así como una gestión eficiente de la demanda energética, las redes de alta capacidad y las cadenas de suministro.
Un proyecto clave para la autonomía tecnológica europea
La iniciativa forma parte del Plan de Acción Continente de la IA, que la Comisión Europea lanzó en abril de 2025 con el objetivo de reducir la brecha tecnológica frente a Estados Unidos y China.
El plan prevé el despliegue de infraestructuras informáticas y de datos a gran escala, incluida la creación de hasta 13 gigafactorías vinculadas a superordenadores ya existentes, como el Barcelona Supercomputing Center (BSC).
Además, Bruselas pretende ampliar esta red con al menos cinco nuevas gigafactorías, dotadas de una capacidad de computación sin precedentes y centros de datos propios. Con esta candidatura conjunta, España aspira a convertirse en uno de los pilares europeos del desarrollo de la inteligencia artificial, reforzando su posición estratégica en el nuevo mapa tecnológico global.
