México y España elaboran una hoja de ruta para atraer inversiones a sectores estratégicos, según informaron el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el vicepresidente primero del Gobierno español, Carlos Cuerpo.
El plan para captar estos capitales se basa en aterrizar de manera singular el Acuerdo Global Modernizado (AGM) entre la Unión Europea y México.
Esta estrategia busca impulsar con «entregables concretos» la inversión a medio y largo plazo en los sectores energético, financiero, infraestructuras, agua y tecnológico.
Como complemento, el gobierno mexicano facilitará los trámites mediante la creación de una oficina dependiente de la Presidencia, según adelanta un reporte de El Economista de México
El objetivo de este organismo es dar seguimiento a los proyectos principales para que «tengan resultados en 60 días».
¿Cómo es la balanza comercial entre México y España?
El balance de la situación actual refleja una relación bilateral estrecha. España se ha consolidado como el segundo mayor inversor global en México, situándose solo por detrás de Estados Unidos tras captar 3.804 millones de dólares en el primer trimestre de 2026.
La presencia ibérica es estructural, con 5.400 empresas operando en el país. Según el III Barómetro de la Camescom, cerca del 100% de las compañías considera a México un mercado estratégico y el 92% no ha valorado abandonar el territorio.
“Esto da fe de que efectivamente no solo la relación es estrecha, sino que las perspectivas para las empresas españolas de su futuro negocio en México son buenas”, comentó Cuerpo. De hecho, el 90% de las firmas está contenta con sus inversiones y más del 50% prevé aumentar sus capitales.
Para este año, destaca el auge del sector energético, donde un 20% de las empresas prevé desarrollar proyectos.
¿Qué expectativa tienen los empresarios?
Además, tres de cada cuatro compañías estiman un crecimiento en su cifra de negocios, proyectando que la inversión es ajena a la influencia del nearshoring.
A pesar del optimismo y la confianza ante la renovación del T-MEC, el balance sectorial advierte de ciertos obstáculos.
Los empresarios solicitan atender ciertos “baches” regulatorios y de fiscalización que limitan la velocidad de los negocios, sumado al impacto del fenómeno de la extorsión en el crecimiento económico.