La reapertura del estrecho de Ormuz tras el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto no ha despejado las dudas del sector marítimo internacional.
Lejos de precipitar una vuelta inmediata a la normalidad, las principales organizaciones de la industria naviera están poniendo el foco en una cuestión prioritaria: la seguridad.
El Consejo Marítimo Internacional y del Báltico (BIMCO), la mayor patronal mundial del sector naviero, ha recomendado a los armadores que mantengan la cautela y sigan dando prioridad a la protección de las tripulaciones y los buques antes de retomar las travesías por una de las rutas energéticas más importantes del planeta
La advertencia llega después de que Donald Trump anunciara que el estrecho volverá a operar con normalidad «inmediatamente» una vez se firme el acuerdo de paz previsto para este viernes. Sin embargo, desde el sector marítimo consideran que las condiciones para una reanudación plena del tráfico todavía no están garantizadas.
¿Qué preocupa a las navieras en Ormuz?
“Las declaraciones de Estados Unidos e Irán son, por el momento, poco claras y no ofrecen información suficiente sobre aspectos clave como los plazos y las rutas seguras», advierte Jakob Larsen, director de Seguridad y Protección de BIMCO.
El vocero asegura que, «debido a la falta de detalles y a un historial de garantías excesivamente optimistas, creemos que la situación de seguridad para el sector del transporte marítimo sigue siendo inestable, y seguimos considerando muy arriesgado que los buques inicien sus travesías en este momento”.
La preocupación se sustenta en riesgos concretos sobre el terreno. La Organización Marítima Internacional (OMI) ha verificado 46 ataques contra la navegación internacional en el estrecho de Ormuz y sus alrededores desde el 28 de febrero de 2026, con 14 marineros fallecidos.
Además, organismos de vigilancia marítima continúan alertando de que la presencia de minas sigue representando una amenaza para la navegación.
La propia OMI ha insistido en que la implementación de cualquier plan de normalización requerirá tiempo.
“Sin embargo, su ejecución requerirá tiempo para garantizar que se disponga de todas las garantías de seguridad y protección necesarias”, señala la organización.
¿Qué plan tienen las navieras?
Mientras tanto, las grandes navieras mantienen una posición de espera. La incertidumbre sobre las rutas seguras, las coberturas de seguros y las condiciones de navegación sigue condicionando las decisiones operativas en una vía marítima por la que habitualmente transita alrededor del 20% del petróleo y gas natural consumidos en el mundo.
El consenso en la industria es claro: antes de recuperar el tráfico comercial será necesario garantizar la seguridad, eliminar los riesgos existentes y ordenar el tránsito de los cientos de buques que permanecen atrapados en la región.
