Ormuz vuelve a abrir y el crudo se hunde: el Brent cae por debajo de 90 dólares

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El mercado petrolero reacciona con un giro brusco tras el anuncio de reapertura del estrecho de Ormuz por parte de Irán.

El precio del petróleo Brent, referencia en Europa, cae por debajo de los 90 dólares y se sitúa en 88,91 dólares, con un desplome superior al 10% en una sola sesión.

En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, retrocede un 11,5% hasta los 83,79 dólares por barril.

El ajuste también se traslada al gas natural europeo, con el contrato TTF en los Países Bajos cayendo un 8,7% hasta los 38,71 euros por megavatio hora.

La reacción del mercado llega tras la decisión de las autoridades iraníes de abrir «completamente» el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo durante la vigencia de la tregua acordada con Estados Unidos.

El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, confirmó la reapertura de una ruta por la que transita en torno a una quinta parte del petróleo mundial.

La medida se produce en un contexto de desescalada temporal del conflicto en Oriente Próximo, tras la entrada en vigor de un alto el fuego entre Israel y Líbano.

En ese marco, Teherán ha condicionado la normalización del tránsito marítimo a la continuidad de la tregua.

Desde Washington, la reacción ha sido inmediata. El presidente estadounidense ha celebrado que el estrecho esté «listo para el tránsito total», en un gesto que el mercado ha interpretado como un posible avance en las negociaciones diplomáticas abiertas entre ambas potencias.

El movimiento petrolero

El crudo venía de semanas de alta volatilidad, con el cierre parcial del estrecho provocando tensiones en el suministro global.

En los últimos meses, el Brent llegó a escalar hasta los 120 dólares por barril, mientras la oferta mundial de petróleo registraba fuertes ajustes.

La reapertura de Ormuz reduce de forma inmediata la prima de riesgo energética, en un mercado que ya anticipa mayor fluidez en el comercio marítimo.

El gas europeo también refleja el alivio, en un contexto en el que la Agencia Internacional de la Energía había advertido de posibles tensiones de suministro en el transporte aéreo en las próximas semanas.

La atención de los mercados se desplaza ahora hacia la estabilidad del alto el fuego y la evolución de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán.

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