Pontegadea ha entrado en una nueva dimensión. El family office de Amancio Ortega superó por primera vez los 40.000 millones de euros de ingresos en 2025, hasta alcanzar los 40.633 millones, según las cuentas consolidadas depositadas en el Registro Mercantil y como adelanta Cinco Días. El récord llega pese al retroceso de los ingresos procedentes de su cartera inmobiliaria y en un ejercicio en el que el crecimiento de Inditex se moderó.
La cifra de negocio del grupo aumentó un 3,1% respecto al año anterior, el menor crecimiento desde que Pontegadea comenzó a consolidar sus negocios textil e inmobiliario en 2013. El principal motor continúa siendo Inditex, que aportó 39.684 millones de euros y representa alrededor del 98% de la facturación del holding.
El negocio inmobiliario evolucionó, en cambio, en sentido contrario. Las rentas por alquileres descendieron un 1,22%, hasta los 649 millones de euros. El retroceso estuvo condicionado principalmente por la evolución de las divisas, especialmente del dólar estadounidense y del dólar canadiense, frente al euro. También influyó el efecto extraordinario registrado en 2024 por una indemnización abonada por Meta tras abandonar anticipadamente el alquiler de una torre de oficinas en Seattle.
Más patrimonio, más inversión
El menor crecimiento de los alquileres no se ha traducido en una retirada del inmobiliario. Al contrario. Pontegadea cerró 2025 con 13.324 millones de euros en inversiones inmobiliarias a valor razonable estimado, casi un 10% más que un año antes. La cartera global del empresario gallego, sumando los activos de sus diferentes vehículos inversores, rondaba los 21.000 millones a finales del ejercicio, según la estimación citada de Forbes.
Estados Unidos mantiene un papel central en esta estrategia. América concentraba el 58,5% de los ingresos inmobiliarios de Pontegadea, frente al 22,5% de España, el 17,3% del resto de Europa y el 1,7% de Asia.
La actividad inversora se ha mantenido además intensa durante 2026. Ortega ha ampliado su presencia en infraestructuras con la adquisición del 15% de la australiana Qube, ha comprado un inmueble de oficinas en París por unos 800 millones y ha reforzado su exposición al residencial de alquiler en Boston. También ha incorporado activos de oficinas en Chicago y centros logísticos en Canadá operados por grandes compañías.
El movimiento dibuja una estrategia que va más allá de la tradicional inversión inmobiliaria: energía, telecomunicaciones, logística e infraestructuras forman ya parte del mapa inversor del empresario. Las participaciones empresariales de Pontegadea estaban valoradas en 1.619 millones de euros al cierre de 2025, frente a los 1.170 millones del ejercicio anterior.
Beneficio récord
La evolución de los ingresos estuvo acompañada de un incremento más acusado del beneficio. Pontegadea obtuvo 6.358 millones de euros de resultado, un 8,2% más que en 2024. El beneficio atribuido a la sociedad dominante superó los 3.250 millones, con un crecimiento del 10,7%.
El balance también ganó músculo. Los activos alcanzaron los 53.268 millones de euros, un 6,1% más, mientras que el patrimonio neto se situó en 37.193 millones, tras crecer un 8,4%.
Pese al volumen creciente de inversiones, Pontegadea no repartió dividendos en 2025. Sí abonó los 72 millones de euros que permanecían pendientes del dividendo extraordinario de 400 millones aprobado en 2024 con cargo a reservas de libre disposición.
El principal riesgo identificado por el grupo para 2026 está relacionado con la escalada militar en Oriente Medio y su posible impacto tanto sobre la actividad textil como sobre los mercados internacionales.
Con más de 53.000 millones en activos y una estrategia de inversión cada vez más internacional, Pontegadea afronta así una nueva etapa: el negocio que nació al calor de Inditex mantiene su dependencia de la compañía textil, pero el patrimonio acumulado por Amancio Ortega le permite seguir construyendo, operación a operación, un conglomerado inversor de alcance global.

















