¿Por qué Egipto, Indonesia y Nigeria podrían superar a España antes de 2050?

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La economía española podría abandonar el grupo de las quince mayores potencias económicas del planeta en las próximas décadas si se mantienen las tendencias actuales de crecimiento, demografía y productividad. Así lo apuntan las últimas proyecciones de Goldman Sachs, que sitúan a países emergentes como Indonesia, Nigeria o Egipto por delante de España en términos de PIB hacia mediados de siglo.

El informe plantea un cambio profundo en el equilibrio económico global, impulsado por el crecimiento de las economías emergentes y el menor dinamismo de varios países desarrollados.

¿Por qué España perdería posiciones en el ranking mundial?

Aunque España ha recuperado recientemente su lugar entre las 12 mayores economías del mundo tras superar los dos billones de dólares de PIB, los analistas consideran que este avance podría ser temporal.

El principal motivo es la diferencia en el ritmo de crecimiento respecto a las economías emergentes. Mientras España mantiene un crecimiento moderado, países con una población mucho más numerosa y una mayor capacidad de expansión económica avanzan a un ritmo significativamente superior, impulsando su PIB agregado.

A ello se suma el efecto de una baja natalidad, el envejecimiento de la población y una productividad que continúa creciendo a un ritmo inferior al de otras economías competidoras.

¿Qué países superarían a España en las próximas décadas?

Las estimaciones de Goldman Sachs apuntan a que Indonesia, Nigeria y Egipto ganarían peso económico hasta situarse por delante de España antes de 2050.

Estos países cuentan con importantes ventajas estructurales, entre ellas una población en crecimiento, un mayor número de trabajadores potenciales y un amplio margen para aumentar su productividad mediante inversiones, industrialización y desarrollo tecnológico.

Según el banco de inversión, este proceso responde a una tendencia global en la que las economías emergentes continúan reduciendo la distancia que las separa de los países más desarrollados.

¿Significa esto que los españoles vivirán peor?

No necesariamente. Los economistas recuerdan que perder posiciones en el ranking de PIB total no implica automáticamente una caída del bienestar de la población.

La diferencia radica en que el PIB agregado depende tanto del crecimiento económico como del tamaño de la población. Un país puede descender en la clasificación mundial mientras mantiene un aumento del PIB per cápita, indicador más relacionado con el nivel de vida de los ciudadanos.

En el caso español, el reto consiste en compensar el impacto del envejecimiento demográfico mediante mejoras en productividad, innovación y participación laboral.

¿Cómo cambiará el liderazgo económico mundial?

Las previsiones de Goldman Sachs dibujan un escenario en el que China continuará como la mayor economía del mundo durante las próximas décadas, seguida por India y Estados Unidos en el horizonte de 2075.

Además, las economías emergentes aumentarían de forma notable su protagonismo hasta representar siete de las diez mayores economías del planeta, impulsadas principalmente por el crecimiento de Asia.

En este contexto, Europa perdería peso relativo en la economía global, aunque países como Alemania, Reino Unido y Francia lograrían mantenerse entre las principales economías mundiales.

¿Qué factores serán decisivos para el futuro de España?

Los expertos coinciden en que el futuro económico español dependerá de tres grandes variables: la demografía, la productividad y la capacidad del mercado laboral para sostener el crecimiento.

El envejecimiento de la población, la baja tasa de natalidad y la próxima jubilación de la generación del baby boom reducirán la población activa si no se adoptan medidas que impulsen el empleo y atraigan talento.

Al mismo tiempo, el aumento de la inversión en innovación, digitalización e inteligencia artificial será determinante para elevar la productividad y mantener la competitividad frente a las economías emergentes.

Un cambio de ciclo para la economía global

Las proyecciones no representan una predicción definitiva, sino un escenario construido a partir de las tendencias actuales. Sin embargo, reflejan un cambio de fondo: el crecimiento económico mundial continuará desplazándose hacia los grandes mercados emergentes, mientras países desarrollados como España deberán apoyarse cada vez más en la innovación, el capital humano y la productividad para conservar su influencia económica en las próximas décadas.

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