La Comisión Europea ha abierto una investigación formal contra Shein, el gigante chino del ‘fast fashion’, por presuntas violaciones graves de la Ley europea de Servicios Digitales (DSA).
El foco se centra en el diseño adictivo de la plataforma y la venta de productos ilegales, como muñecas sexuales con apariencia infantil o armas, cuya comercialización, de confirmarse, podría acarrear multas millonarias.
El Ejecutivo comunitario busca evaluar las medidas que Shein ha implementado para limitar la venta de artículos prohibidos, incluidos los productos denunciados por Francia por potencial contenido de abuso sexual infantil.
La investigación no se centra en productos concretos, sino en el funcionamiento del sistema de la plataforma y su capacidad para impedir ventas ilegales.
Además, Bruselas examinará los riesgos asociados al diseño adictivo de la aplicación, como la acumulación de puntos o recompensas, y la transparencia de sus algoritmos de recomendación.
Esto obligara a Shein a mostrar los parámetros que guían sus sugerencias y a ofrecer alternativas que no se basen en perfiles individuales de los usuarios.
La investigación contra Shein
El expediente otorga a la CE poderes para solicitar información adicional, imponer medidas provisionales y exigir cambios a la compañía antes de concluir formalmente la investigación.
No hay un plazo establecido, ya que el proceso depende de la complejidad del caso y de la cooperación de Shein.
Por su parte, la plataforma china ha asegurado que toma “muy en serio” sus obligaciones bajo la DSA y está dispuesta a cooperar plenamente con la Comisión Europea.
Shein ha subrayado sus inversiones para reforzar la protección de los usuarios más jóvenes y la implementación de sistemas de verificación de edad.
El contexto europeo se intensifica tras la polémica en Francia, donde el Gobierno solicitó una suspensión temporal de tres meses de la plataforma por la venta de muñecas sexuales y armas de fuego.
A Shein la multaron tres veces en 2025 por publicidad engañosa y promociones falsas, con sanciones que suman 191 millones de euros.
Donald Tang, CEO de Shein, afirmó que “la lucha contra la explotación infantil es innegociable”.
Destacó que los productos eran ofertados por vendedores externos y que la compañía suspendió todas las cuentas implicadas y reforzado sus controles.
Mientras Bruselas avanza en la investigación, Shein busca equilibrar su crecimiento europeo con la obligación de cumplir la ley, en un momento en que la presión regulatoria alcanza su nivel más alto en la UE.

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