Donald Trump ha amenazado con imponer un arancel del 100% al vino y al champán franceses si Francia no elimina su impuesto sobre los servicios digitales aplicado a las grandes tecnológicas estadounidenses, según una información publicada por el ‘New York Post’.
La advertencia reaviva un conflicto comercial recurrente entre Washington y París, en el que las exportaciones de bebidas alcohólicas francesas vuelven a situarse como posible objetivo directo de represalias arancelarias.
El impuesto francés, introducido en 2019, aplica un gravamen del 3% sobre los ingresos generados en el país por grandes compañías tecnológicas como Meta, Amazon, Apple y Alphabet.
Trump trasladará su posición en un encuentro previsto con el presidente francés, Emmanuel Macron, antes de la cumbre del G7 en Evian, donde ambos líderes abordarán las tensiones comerciales y fiscales entre ambos países.
¿Qué ha dicho Trump sobre los aranceles de Francia?
El presidente estadounidense ha defendido su postura afirmando que ha instado a Macron «a no gravar a las empresas estadounidenses».
En esa línea, advirtió: “Si lo hacen, no tendré más remedio que imponer un arancel del 100% a todos los champanes y todos los vinos que salgan de Francia”.
También añadió: “Todo lo que tiene que hacer Macron es deshacerse de ese impuesto sobre las ventas, y ya no tendría ese tipo de presión”.
Estados Unidos es el principal mercado exterior del vino y los licores franceses, con un 21% del total de exportaciones, aunque el sector ha sufrido una caída del 21% en el último año, según datos de la Federación Francesa de Exportadores de Vinos y Espirituosos.
Actualmente, las exportaciones europeas de vino a Estados Unidos ya soportan un arancel del 15%, superior al 10% anterior, lo que añade presión a un sector especialmente sensible a cambios en política comercial.
El episodio vuelve a situar al vino y al champán franceses como piezas de negociación en disputas fiscales entre ambas economías, en un contexto donde los impuestos digitales siguen siendo uno de los principales puntos de fricción transatlántica.