El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió al modificar radicalmente su discurso hacia España en cuestión de horas. Después de lanzar duras críticas contra el Gobierno español e incluso plantear la posibilidad de romper las relaciones comerciales, aseguró posteriormente que España se había “redimido por completo” tras aceptar, según sus palabras, una “importante solicitud de pago”.
Durante su regreso a Washington tras participar en la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara (Turquía), Trump afirmó que el desacuerdo con España había mejorado significativamente, aunque no detalló en qué consistía ese supuesto compromiso económico.
¿Por qué había amenazado con sanciones?
Horas antes, el mandatario estadounidense había cargado contra España por el retraso en el incremento del gasto en defensa hasta el 5% del PIB y por la negativa del Gobierno español a permitir el uso de las bases militares de Rota y Morón para operaciones relacionadas con el conflicto con Irán.
En ese contexto, Trump llegó a plantear públicamente la posibilidad de interrumpir el comercio con España y ordenó a su equipo económico preparar posibles medidas comerciales.
¿Qué medidas estudia Washington?
Según diversas informaciones, el Departamento del Tesoro, junto al Departamento de Comercio y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), trabaja en una lista de productos españoles que podrían verse afectados por futuras restricciones comerciales si finalmente la Administración estadounidense decide adoptar represalias.
No obstante, la viabilidad de estas medidas es limitada, ya que España forma parte de la Unión Europea y la política comercial se negocia de forma conjunta desde Bruselas. Cualquier actuación unilateral contra productos españoles podría generar un conflicto con las instituciones comunitarias y poner en riesgo los acuerdos comerciales alcanzados entre Estados Unidos y la UE.
¿Cómo respondió el Gobierno español?
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, restó importancia a las declaraciones de Trump y aseguró que ambos mantuvieron una conversación cordial durante la cumbre de la OTAN. Según explicó, el encuentro transcurrió con normalidad y abordaron asuntos distendidos como el fútbol y el Mundial.
Sánchez defendió además la posición de España en materia de defensa, reiterando que el país cumplirá con los compromisos operativos de la OTAN sin necesidad de elevar el gasto militar hasta el 5% del PIB.
¿Qué impacto tendría un conflicto comercial?
Estados Unidos y España mantienen una intensa relación económica. En 2025, el intercambio bilateral de bienes superó los 47.900 millones de dólares y, si se incluyen los servicios, alcanzó los 74.500 millones.
Además, el saldo comercial favorece a Estados Unidos, que exporta más productos a España de los que importa. Esta interdependencia económica, unida al marco comercial común de la Unión Europea, reduce el margen de maniobra de Washington para aplicar sanciones específicas contra España sin abrir un nuevo frente diplomático con Bruselas.

Pedro Sánchez y Donald Trump