16.700 millones que España se juega con Estados Unidos

Donald Trump y los arancelesDonald Trump y los aranceles

La amenaza de Donald Trump de cortar las relaciones comerciales con España ha encendido las alarmas en el tejido empresarial. Detrás de la tensión diplomática hay una cifra que resume el alcance del problema: 16.716 millones de euros en exportaciones españolas a Estados Unidos durante el último año. Un volumen que, aunque representa el 4,3% de las ventas exteriores, afecta a sectores clave de la economía nacional, así lo ha adelantado expansión.

El comercio bilateral, además, no juega precisamente a favor de España. Mientras las exportaciones españolas alcanzaron esos 16.700 millones, las importaciones desde Estados Unidos superaron los 30.000 millones, consolidando una balanza comercial claramente deficitaria.

Bienes de equipo y farmacéuticas, en primera línea

Entre los sectores más expuestos destacan los bienes de equipo, que concentran cerca de 4.000 millones de euros en exportaciones. Dentro de este bloque, los fabricantes de componentes de automoción tienen una presencia notable. Empresas como Gestamp, Antolin o CIE Automotive ya han optado por una estrategia clara: producir directamente en Estados Unidos para evitar los riesgos comerciales y logísticos.

El sector farmacéutico también mantiene una relación relevante con el mercado estadounidense, con exportaciones cercanas a 1.200 millones de euros. Compañías como Almirall, Rovi o Grifols han reforzado en los últimos años su presencia directa en el país, convirtiéndolo en uno de sus principales mercados estratégicos.

Alimentación, vino y aceite: el mercado que más crece

Para la industria alimentaria, Estados Unidos se ha consolidado como el primer mercado extracomunitario. En apenas una década, las exportaciones del sector se han duplicado hasta los 3.041 millones de euros.

Especialmente expuestos están el vino y el aceite de oliva, dos productos cuya producción sigue concentrándose mayoritariamente en España. Bodegas como Marqués de Riscal o Bodegas Protos dependen en parte del mercado estadounidense para sostener su crecimiento internacional.

También compañías alimentarias como Ebro Foods o Deoleo han apostado fuerte por el país con inversiones industriales y presencia comercial directa.

Empresas globales, impacto limitado

Aun así, muchas de las grandes multinacionales españolas podrían amortiguar el golpe. Empresas como Iberdrola, ACS, Banco Santander o Acerinox cuentan con filiales y estructuras productivas locales, lo que reduce su dependencia directa de las exportaciones desde España.

El verdadero riesgo, por tanto, no está solo en los aranceles o las restricciones comerciales. La mayor amenaza es la incertidumbre: un escenario que podría frenar inversiones, paralizar operaciones en marcha y alterar uno de los vínculos económicos más relevantes entre España y la mayor economía del mundo.

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