Acerinox hace historia con el sello Fair Tax

Acerinox

Acerinox ha dado un nuevo paso en su estrategia de gobierno corporativo con la obtención del certificado internacional Fair Tax Mark, una acreditación que reconoce las buenas prácticas empresariales en transparencia fiscal y justicia tributaria.

El reconocimiento convierte al grupo en la primera compañía siderúrgica del mundo que logra este distintivo y en la cuarta empresa española en incorporarse a la comunidad internacional de organizaciones certificadas. Hasta ahora, Iberdrola, Repsol y Amadeus eran las representantes nacionales dentro de este grupo.

La acreditación llega después de analizar la política tributaria, la información financiera y la forma en la que Acerinox comunica su contribución fiscal en los distintos mercados donde desarrolla su actividad. El fabricante de acero inoxidable y aleaciones de alto rendimiento opera actualmente en más de 80 países.

Durante 2025, la contribución tributaria total de la compañía alcanzó los 523 millones de euros, una cifra que incluye los impuestos soportados directamente por el grupo y aquellos recaudados o gestionados como consecuencia de su actividad.

Más allá de cumplir con la ley

El Fair Tax Mark no se limita a comprobar que una empresa cumple formalmente con sus obligaciones tributarias. La certificación analiza si existe un compromiso público y verificable con una fiscalidad responsable, así como el nivel de detalle de la información que la compañía pone a disposición de sus grupos de interés.

Entre los aspectos evaluados se encuentran la publicación de los impuestos pagados en los países donde opera la empresa, la claridad de su política fiscal y la implicación de sus órganos de gobierno en la supervisión de estas cuestiones.

La evaluación también presta atención al rechazo de mecanismos de elusión fiscal agresiva y al uso artificial de estructuras radicadas en paraísos fiscales. Para conseguir el distintivo, la compañía debe demostrar que su política tributaria está vinculada a la actividad económica real desarrollada en cada territorio.

La certificación no funciona, por tanto, como un premio basado únicamente en una declaración de intenciones. La Fair Tax Foundation examina documentación financiera, políticas corporativas y comunicaciones públicas antes de conceder el sello.

Un club de 275 empresas

Con la entrada de Acerinox, el número de compañías acreditadas internacionalmente por la Fair Tax Foundation se eleva a 275 empresas, pertenecientes a más de un centenar de grupos corporativos. En conjunto, estas organizaciones aportan alrededor de 4.800 millones de euros anuales en impuesto de sociedades y emplean a más de 475.000 personas en todo el mundo, de acuerdo con los datos de la fundación.

La comunidad comenzó a desarrollarse en Reino Unido, pero actualmente cuenta con compañías con sede en países como España, Alemania, Dinamarca, Finlandia, Italia, Países Bajos y Suecia. Dentro de ella conviven pequeños negocios con grandes multinacionales de sectores como la energía, la banca, la industria, la ingeniería o la distribución.

Acerinox aporta ahora la primera presencia de la industria siderúrgica. El sector trabaja con cadenas de suministro internacionales, plantas productivas, filiales comerciales y operaciones en numerosos mercados, por lo que la gestión fiscal adquiere una dimensión especialmente compleja.

Los impuestos como parte del gobierno corporativo

El consejero delegado de Acerinox, Bernardo Velázquez, ha señalado que el certificado refleja el compromiso del grupo con la fiscalidad responsable y con el desarrollo de un gobierno corporativo ético y transparente. Para el directivo, los impuestos representan una herramienta para generar valor en el conjunto de la sociedad.

Desde la Fair Tax Foundation, su director sénior de calificaciones, Greg Yates, ha destacado el mensaje que transmite una multinacional industrial al someter voluntariamente sus prácticas tributarias a una evaluación externa. La organización británica, de carácter no lucrativo, nació con el objetivo de reconocer a las empresas que abonan una cantidad adecuada del impuesto de sociedades y explican públicamente cómo gestionan sus obligaciones fiscales.

Con este certificado, Acerinox incorpora la fiscalidad a su carta de presentación internacional. En un momento en el que la transparencia empresarial ya no se mide únicamente en términos ambientales o laborales, la forma de tributar también se ha convertido en un elemento de reputación, confianza y buen gobierno.

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