ACS ha dado un paso más en su estrategia de dividendo flexible. Según ha informado la compañía a la CNMV, el 39,87% de los accionistas ha optado por recibir en efectivo el dividendo de 0,457 euros por acción, que se abonará este jueves, 5 de febrero. El resto de los accionistas recibirá una nueva acción por cada 203 títulos, cumpliendo con el canje establecido para quienes eligieron esta opción.
El programa, anunciado a mediados de enero, contemplaba que el número máximo de acciones a emitir sería de 1.338.249, con un importe máximo de 125 millones de euros, aunque la cifra final depende de la elección de los accionistas entre efectivo o acciones. La cotización de las nuevas acciones comenzará el 13 de febrero, tras el pago del dividendo.
El reparto de ACS
El reparto se financiará con reservas voluntarias, dentro de una caja que actualmente asciende a 6.962 millones de euros, mostrando la solidez financiera de la empresa. Para contexto, el último dividendo complementario se pagó en julio de 2025, ascendiendo a 1,557 euros por acción.
El periodo de negociación de los derechos de asignación gratuita concluyó el pasado 3 de febrero de 2026, con 103,55 millones de derechos adquiridos por 47,32 millones de euros, equivalentes al compromiso irrevocable de compra asumido por ACS. La compañía ha renunciado a las acciones derivadas de estos derechos de su propia titularidad, siguiendo la práctica habitual en este tipo de operaciones.
Finalmente, el número definitivo de acciones ordinarias de 0,50 euros de valor nominal que se emitirán en esta segunda ejecución asciende a 769.400, con un aumento de capital nominal de 384.700 euros. Este ajuste se complementa con la reducción de capital por amortización de acciones propias aprobada por la junta general de accionistas en mayo de 2025, que se realizará por el mismo número de títulos y valor nominal.
ACS consolida su estrategia de dividendo flexible, ofreciendo a los accionistas la opción de efectivo o nuevas acciones, mientras mantiene controlada su estructura de capital y demuestra solidez financiera para afrontar próximos movimientos estratégicos.

















