Adif Alta Velocidad elevó un 82% sus pérdidas en el primer trimestre de 2026, hasta los 133 millones de euros, frente a los 73,2 millones registrados un año antes. Las cuentas recogen además una provisión de 18 millones vinculada al accidente de Adamuz, cuyas causas siguen bajo investigación.
El gestor de la red de alta velocidad explica que dispone de un seguro de responsabilidad civil para cubrir eventuales costes, aunque ha reservado esa cantidad ante posibles importes que pudieran quedar fuera de la póliza. Adif AV no atribuye responsabilidad alguna por el siniestro.
El deterioro también responde a la evolución de la actividad ordinaria. Los ingresos se situaron en 165,1 millones de euros, frente a 207,3 millones en el primer trimestre de 2025, mientras que el resultado de explotación pasó de un beneficio de 11,9 millones a unas pérdidas de 40,3 millones.
¿Cuál es el balance de Adif?
La compañía logró contener parte de sus costes. Los otros gastos de explotación bajaron un 15,5%, hasta 292,1 millones, y el coste de la energía de tracción descendió de 99,8 a 73,1 millones. En cambio, el gasto en reparación y mantenimiento aumentó hasta 123,96 millones.
A la presión operativa se sumó una factura financiera de 128,2 millones, casi un 10% superior a la de un año antes. Adif AV acumulaba al cierre de marzo más de 20.600 millones de euros entre préstamos y emisiones de bonos.
Además, el gestor terminó el trimestre con un fondo de maniobra negativo de 753,9 millones. Paralelamente, mantiene comprometidas inversiones futuras por 5.161 millones de euros para ampliar y modernizar la red de alta velocidad.