Aena ha puesto en marcha un plan para reorganizar el espacio de las terminales de los aeropuertos Adolfo Suárez Madrid-Barajas y Josep Tarradellas Barcelona-El Prat con el objetivo de gestionar de forma más eficiente las nuevas solicitudes de franjas horarias (‘slots’) a partir del verano de 2027.
La iniciativa responde a las limitaciones de capacidad que registran algunas terminales durante las horas de mayor demanda, sin que ello implique reducir la capacidad operativa actual.
El gestor aeroportuario ha comunicado que presentará próximamente la propuesta formal sobre la capacidad de las terminales de ambos aeropuertos para su remisión a la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) y su posterior publicación.
¿Qué planes tiene Aena?
El nuevo sistema incorporará la capacidad específica de cada terminal, un criterio que hasta ahora no se contemplaba, ya que únicamente se publicaba la capacidad global del aeropuerto a través de las pistas.
Con esta reorganización, Aena busca redistribuir las nuevas solicitudes de ‘slots’ hacia las horas valle, favoreciendo un mejor aprovechamiento de las infraestructuras y una gestión más equilibrada de los flujos de pasajeros.
Según explica la compañía, “Se persigue hacer más eficientes las terminales para garantizar un servicio de máxima calidad a los pasajeros”.
El operador declarará el número de pasajeros que podrá asumir cada terminal según el tipo de tráfico previsto, una planificación que ya figura en las estimaciones de demanda recogidas en la propuesta del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III).
Aena aclara que la medida solo afectará a las compañías aéreas que pretendan aumentar sus operaciones en determinadas horas o épocas del año.
En este sentido, destaca que “Esta redistribución de espacio y, en consecuencia, de capacidad, solo afectará a las compañías aéreas que quieran crecer en ambos aeropuertos en determinadas horas o meses. Es decir, los derechos de slots históricos que hoy ya tienen las aerolíneas seguirán vigentes sin variación alguna”.
La compañía añade que estas limitaciones desaparecerán conforme se ejecuten las inversiones previstas para el ciclo inversor 2027-2031 (DORA III), destinadas a ampliar y adaptar la capacidad de ambos aeropuertos.

GettyImagen