Alibaba está dispuesta a gastar a lo grande para no quedarse atrás en la carrera mundial por la inteligencia artificial. El gigante tecnológico chino prepara una colocación de 710 millones de nuevas acciones con la que espera captar 80.000 millones de dólares de Hong Kong, unos 8.735 millones de euros, que destinará íntegramente a reforzar su negocio de IA. La apuesta ha gustado menos a los inversores: sus acciones han cerrado la sesión con una caída cercana al 9%.
La operación confirma el giro que Alibaba está dando a su negocio. El comercio electrónico continúa siendo su gran fuente de ingresos, pero la compañía quiere que la nube y la inteligencia artificial se conviertan en los motores de su próxima etapa de crecimiento.
710 millones de acciones para financiar la IA
Alibaba colocará 710 millones de acciones ordinarias de nueva emisión entre inversores no estadounidenses a un precio de 112,70 dólares de Hong Kong por título.
La cifra supone un descuento del 8,4% respecto al cierre del viernes, una rebaja diseñada para hacer más atractiva una operación de enorme tamaño. Las nuevas acciones equivalen aproximadamente al 3,7% del capital existente antes de la colocación.
Si todo avanza según lo previsto, la operación se completará el próximo 26 de agosto.
La respuesta de los grandes inversores, de hecho, ha sido especialmente fuerte. Según The Wall Street Journal, la demanda llegó a alcanzar los 28.000 millones de dólares, casi tres veces la cantidad que Alibaba pretende captar, con una presencia significativa de fondos soberanos e inversores institucionales de largo plazo.
El 100% del dinero irá a inteligencia artificial
Alibaba no deja demasiado margen para interpretar dónde terminarán esos miles de millones. El 100% de los ingresos netos obtenidos con la colocación se destinará a sus capacidades de inteligencia artificial, incluyendo la ampliación y mejora de la infraestructura necesaria para desarrollar y ejecutar sus modelos.
Eso implica más centros de datos, capacidad de computación, chips y desarrollo de modelos propios.
La compañía acaba de presentar Qwen3.8-Max, su modelo más potente hasta la fecha, con 2,4 billones de parámetros y capacidades especialmente orientadas a programación, tareas multimodales y agentes capaces de trabajar de forma autónoma durante periodos prolongados.
Alibaba intenta así hacerse un hueco entre los grandes nombres de la IA mundial mientras compite en China con compañías como Baidu, Tencent o ByteDance y, a escala internacional, con gigantes estadounidenses como OpenAI, Google, Meta o Anthropic.
Alibaba ya está gastando 8.600 millones por trimestre
La nueva captación de capital llega apenas unos días después de que la compañía presentara unas cuentas que dejaron bastante claro cuánto está costando esa transformación.
Entre abril y junio, Alibaba disparó su inversión de capital un 75%, hasta los 67.678 millones de yuanes, alrededor de 8.600 millones de euros en solo tres meses. Buena parte de ese dinero se destinó precisamente a infraestructura tecnológica para satisfacer la creciente demanda de servicios de IA.
La presión sobre los resultados ha sido considerable.
El beneficio trimestral se desplomó un 76%, hasta los 10.537 millones de yuanes —unos 1.342 millones de euros—, mientras que el EBITDA ajustado cayó un 14%, hasta los 39.143 millones de yuanes.
Los ingresos, sin embargo, cuentan una historia bastante diferente: crecieron un 9%, hasta los 268.953 millones de yuanes, equivalentes a unos 34.264 millones de euros.
Alibaba se juega su próxima década en la IA
La operación resume perfectamente el momento que atraviesa el gigante fundado por Jack Ma. Alibaba acepta sacrificar beneficio a corto plazo, aumentar sus inversiones y diluir parcialmente a sus accionistas para intentar asegurarse una posición privilegiada en la inteligencia artificial.
Los números dejan clara la magnitud de la apuesta: 8.735 millones de euros que busca captar ahora, un gasto de capital que ya supera los 8.600 millones trimestrales y un negocio de nube e IA creciendo al 45%.
La compañía ya no quiere ser vista únicamente como el gigante chino del comercio electrónico. Su objetivo es construir una plataforma que controle desde los modelos de IA hasta la infraestructura necesaria para ejecutarlos.
Alibaba está poniendo miles de millones sobre la mesa para jugar esa partida. Ahora tendrá que demostrar que todo ese gasto puede convertirse en beneficios y que la inteligencia artificial puede terminar siendo tan importante para su futuro como lo fue el comercio electrónico para su pasado.

















