Almirall cerró el primer semestre de 2026 con una sólida mejora de sus principales magnitudes financieras, impulsada por el crecimiento de su negocio de dermatología médica en Europa. La farmacéutica registró unas ventas netas de 602,7 millones de euros, un 7,5% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que el EBITDA alcanzó los 150,7 millones, lo que supone un incremento del 23,7%. Con estos resultados, la compañía ha reafirmado sus previsiones para el conjunto del ejercicio, en el que espera aumentar las ventas entre un 9% y un 12% y situar el EBITDA entre 270 y 290 millones de euros.
El crecimiento estuvo respaldado por la evolución del negocio de dermatología en Europa, cuyas ventas aumentaron un 18,1%, hasta los 341,9 millones de euros, consolidándose como el principal motor de la actividad del grupo. Este avance responde al buen comportamiento de sus tratamientos biológicos y al aumento de la demanda en los mercados donde opera.
Entre los productos con mejor evolución destaca Ilumetri, cuyas ventas crecieron un 10,5%, hasta 125,2 millones de euros, mientras que Ebglyss prácticamente duplicó su facturación al elevarse un 88,2%, hasta 84,5 millones, gracias a su progresiva implantación comercial. También registraron avances significativos Wynzora, con un incremento del 19,3%, y Klisyri, que aumentó sus ingresos un 13,9%.
Apuesta por la innovación
La compañía continúa reforzando su apuesta por la innovación y la investigación como eje de crecimiento. Durante el semestre destinó aproximadamente el 11,5% de sus ventas netas a actividades de I+D, manteniendo una inversión acumulada superior a 1.000 millones de euros en la última década.
En este ámbito, Almirall mantiene actualmente cuatro ensayos clínicos de fase II o de Prueba de Concepto (PoC) y prevé iniciar otros dos estudios antes de finalizar el año, centrados en cinco enfermedades dermatológicas. Los primeros resultados de estos programas de investigación se esperan para finales de 2026.
Asimismo, la farmacéutica ha firmado un acuerdo estratégico con Certest Biotec para desarrollar nuevos tratamientos dirigidos a enfermedades dermatológicas raras y afecciones cutáneas recurrentes, ampliando así su cartera de innovación.
La estrategia tecnológica también gana peso dentro del grupo. Almirall ha ampliado su colaboración con el Barcelona Supercomputing Center (BSC) para acelerar el descubrimiento de nuevos fármacos mediante el uso de supercomputación e inteligencia artificial, herramientas que la compañía considera clave para reducir los tiempos de desarrollo de nuevos tratamientos.
En paralelo, la empresa continúa reforzando su presencia internacional con la apertura de nuevas oficinas en China, un mercado que considera estratégico para su crecimiento a largo plazo.
Con estos resultados, Almirall mantiene su hoja de ruta para 2026, apoyada en el crecimiento de su cartera de dermatología, la expansión internacional y el desarrollo de nuevos tratamientos innovadores, con el objetivo de seguir mejorando su rentabilidad y consolidar su posición entre las principales compañías especializadas en dermatología médica.






