El mapa del hidrógeno en España empieza a redefinirse con un movimiento relevante en la estructura accionarial de Enagás. La compañía ha vendido el 40% que mantenía en su filial Enagás Renovable a su socio en el proyecto, el fondo Hy24, que pasa a controlar el 80% del capital, así lo ha contado Expansión.
La operación, valorada en torno a 120 millones de euros, supone un cambio claro de fase: el hidrógeno deja de ser un proyecto compartido para convertirse en un activo liderado por capital especializado.
Salida de peso: Ortega y Navantia cierran su etapa
El movimiento no afecta solo a Enagás. También salen del capital dos actores relevantes: Pontegadea, el brazo inversor de Amancio Ortega, y Navantia, dependiente de la SEPI. Ambos se deshacen de su participación del 5%, cerrando así su etapa en una compañía que había sido una de las apuestas tempranas por el hidrógeno en España.
Con esta reconfiguración, Hy24 refuerza su posición como actor central en el desarrollo del hidrógeno renovable, mientras Enagás se queda con un 20% de participación.
Un movimiento alineado con estrategia y regulación
Más allá del cambio accionarial, la operación responde a una lógica doble. Por un lado, la evolución natural del proyecto: el hidrógeno está entrando en una fase más industrial, con mayor necesidad de capital especializado y menos lógica de desarrollo compartido.
Por otro, el componente regulatorio. Enagás subraya que esta desinversión se enmarca en la adaptación a la normativa europea de separación de actividades, especialmente relevante mientras la compañía impulsa el desarrollo de la futura red troncal de hidrógeno en España.
En palabras del propio grupo, se trata de evitar conflictos entre rol regulado e inversiones en negocio asociado, una línea roja cada vez más vigilada en Europa.
Un activo que cambia de perfil
La valoración de 120 millones deja una fotografía interesante: el hidrógeno sigue siendo un activo estratégico, pero todavía en fase de construcción, donde el capital especializado toma protagonismo frente a los actores industriales tradicionales.
En términos prácticos, Hy24 asume el control de un vehículo que ha servido como plataforma de arranque del sector en España, mientras Enagás reduce exposición y concentra esfuerzos en su papel estructural dentro del sistema energético.
Lectura de fondo: menos mezcla, más especialización
El movimiento encaja en una tendencia más amplia del sector energético europeo: separar infraestructuras reguladas de vehículos de inversión en nuevas tecnologías.
Lo que antes era una apuesta conjunta ahora empieza a dividirse entre operadores de red, fondos especializados y actores industriales con estrategias más definidas. En ese tablero, Enagás juega una partida más ordenada: menos exposición directa, más foco regulatorio y un papel clave en la arquitectura futura del hidrógeno en España.

Amancio Ortega