El contrato será ejecutado por WindWaves, filial de Amper especializada en la ingeniería y fabricación de grandes estructuras para los sectores naval y eólico marino. La compañía se encargará de construir la superestructura de popa del futuro buque, considerada una de las partes de mayor relevancia estructural dentro del programa.
Esta sección integra algunos de los espacios más complejos de la embarcación, entre ellos el puente de mando y diferentes áreas críticas para su funcionamiento. Su fabricación exige combinar trabajos de ingeniería, preparación de materiales, construcción metálica y montaje de bloques de grandes dimensiones.
El alcance del encargo incluye la producción de paneles planos y curvos, unidades abiertas y elementos fabricados fuera de línea. WindWaves también realizará subbloques, bloques completos y trabajos de calderería estructural y mecánica correspondientes a la fase de prearmamento.
237.000 horas de actividad industrial
La ejecución del contrato generará una carga de trabajo estimada de 237.000 horas. El calendario previsto comienza en septiembre de 2026 y se extenderá hasta agosto de 2027, por lo que la filial de Amper tendrá menos de un año para completar los trabajos.
El proyecto movilizará la capacidad industrial de WindWaves y sus conocimientos en la construcción de estructuras navales complejas. La empresa ha desarrollado parte de su experiencia mediante proyectos vinculados tanto a la industria marítima como a la eólica marina, dos sectores que comparten procesos de fabricación de grandes componentes metálicos.
Amper ha comunicado la adjudicación a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), destacando su importancia dentro del posicionamiento del grupo como proveedor de tecnologías y estructuras de alto valor añadido para el sector de la defensa.
Los 9,2 millones de euros corresponden únicamente a esta nueva adjudicación para la superestructura de popa. El grupo ya participa en otras partes del mismo buque mediante contratos anteriores, por lo que su intervención en el programa va más allá de este encargo concreto.
Un buque para sustituir al ‘Patiño’
El contrato se integra en el Programa Especial de Modernización destinado a construir un nuevo Buque de Aprovisionamiento de Combate para la Armada. La futura unidad sustituirá al actual BAC ‘Patiño’, que presta servicio desde mediados de la década de 1990.
Este tipo de embarcaciones permite suministrar combustible, víveres, agua, munición y repuestos a otros buques mientras se encuentran desplegados en alta mar. Su función resulta clave para ampliar la autonomía de una fuerza naval y evitar que las unidades tengan que regresar a puerto para reabastecerse.
El nuevo buque estará basado en la experiencia obtenida con el BAC ‘Cantabria’ y en la evolución de este diseño desarrollada para la Marina australiana. Navantia utilizará esa base para incorporar sistemas más actuales y adaptados a las necesidades operativas de la Armada española.
El programa forma parte del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa de España, que busca modernizar las capacidades de las Fuerzas Armadas y ampliar la participación de la industria nacional en proyectos estratégicos.
Amper amplía su papel en el proyecto
La nueva adjudicación se suma a los contratos obtenidos anteriormente por Elinsa, otra empresa del Grupo Amper. Esta filial será responsable de fabricar los principales sistemas eléctricos del futuro buque de aprovisionamiento.
De este modo, el grupo participará tanto en la estructura física de la embarcación como en su infraestructura eléctrica. Esta combinación refuerza su posición como proveedor multidisciplinar dentro de los programas navales impulsados por Navantia.
Amper también trabaja en otros proyectos para la Armada. Entre ellos se encuentra el programa de submarinos S-80, para el que ha suministrado componentes relacionados con el sistema de revitalización de la atmósfera, además de su participación en la construcción de las últimas fragatas F-110.
Más peso en la construcción naval militar
La compañía considera que el contrato consolida sus capacidades dentro de la cadena de suministro española de defensa. Amper cuenta con 70 años de trayectoria y presencia en más de 20 países, con actividad en los sectores de Defensa y Seguridad Nacional, Energía y Sostenibilidad.
El encargo de Navantia permite al grupo reforzar su cartera con un proyecto de ejecución inmediata y una elevada carga de trabajo. También confirma la importancia de sus filiales industriales en programas donde se requieren capacidades nacionales de fabricación e ingeniería.
Con los sistemas eléctricos ya adjudicados y la nueva superestructura de popa, Amper gana peso en uno de los principales proyectos navales actualmente en marcha para la Armada española.

















