Arteche cerró el primer semestre con un beneficio neto de 30,6 millones de euros, un 44,3% más que en el mismo periodo del año anterior, impulsada por el crecimiento de las ventas, el aumento de la contratación y la mayor demanda de soluciones para reforzar la fiabilidad de las redes eléctricas.
La compañía, especializada en bienes de equipo para el sector eléctrico, elevó su facturación un 10,7%, hasta rozar los 278 millones de euros, mientras que la captación de nuevos pedidos alcanzó los 338 millones, un 15,7% más que un año antes.
La empresa destaca que el proceso global de electrificación continúa impulsando su actividad. En este contexto, la demanda de equipos destinados a mejorar la fiabilidad de las redes eléctricas aumentó un 21,4%, especialmente tras el apagón que afectó a la península Ibérica el 28 de abril del pasado año.
El beneficio bruto de explotación (ebitda) se situó en 51,1 millones de euros, un 29,2% más, con un margen sobre ventas del 18,4%, lo que supone una mejora de 2,6 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.
¿Cuál es la estrategia de Arteche?
Arteche mantiene además su estrategia de expansión industrial. La compañía ha iniciado la construcción de su segunda planta en Dalian (China), con una inversión cercana a cinco millones de euros y previsión de entrada en funcionamiento durante el primer trimestre del próximo año.
También ha puesto en marcha un nuevo centro de producción en Mungia, tras invertir alrededor de seis millones de euros.
La deuda financiera neta ascendía a 46,1 millones de euros al cierre de junio, equivalente a 0,5 veces el ebitda.
En paralelo, el grupo repartió 22,6 millones en dividendos con cargo a los resultados de 2025 y continuó reforzando su crecimiento inorgánico con la compra del 35% de Uptech Sensing y la adquisición del 100% de la alemana SEG.