AXA ha presentado su hoja de ruta para los próximos tres años. Bajo el nombre de ‘Growing Forward’, el plan estratégico establece las prioridades que seguirá la aseguradora entre 2027 y 2029 para crecer de manera orgánica, reforzar sus márgenes y extender el uso de la inteligencia artificial por toda la organización.
La compañía se ha marcado como objetivo que su beneficio subyacente por acción registre un crecimiento anual compuesto de entre el 7% y el 9% durante ese periodo. Se trata de una meta, no de un resultado asegurado, que estará condicionada por la evolución del negocio y el entorno económico. El grupo también fija una rentabilidad operativa sobre el capital —ROE— de entre el 15% y el 17%, junto con una generación acumulada de caja operativa de alrededor de 25.000 millones de euros.
Estas cifras elevan el listón respecto al plan correspondiente a 2024-2026. Para el ejercicio actual, AXA trabaja con un crecimiento del beneficio por acción de entre el 6% y el 8% y una rentabilidad sobre el capital situada entre el 14% y el 16%.
Cuatro palancas para la próxima etapa
‘Growing Forward’ se apoya en cuatro grandes líneas de actuación: reforzar la confianza de los clientes, mejorar la competitividad, ampliar el uso de la inteligencia artificial y preparar a la organización para los nuevos riesgos.
La primera prioridad pasa por aumentar el valor de cada relación comercial y llegar a segmentos en los que la presencia del seguro todavía tiene recorrido. AXA centrará esta estrategia en áreas como los seguros minoristas de daños, las pequeñas y medianas empresas, las compañías de tamaño intermedio, Vida y Salud, la contratación directa y los seguros inclusivos. El grupo también continuará desarrollando su plataforma de distribución. La intención es dotar a agentes y equipos comerciales de mejores herramientas para ampliar su alcance y elevar su productividad.
“Con nuestro nuevo plan construiremos la AXA de la próxima década”, ha señalado su consejero delegado, Thomas Buberl. El ejecutivo sitúa como principal ambición convertir al grupo en la aseguradora mejor preparada para responder a las necesidades de protección de los clientes y a la aparición de nuevos riesgos.
La IA entra en toda la cadena
La inteligencia artificial ocupará un papel central en la estrategia. El grupo pretende integrar los datos y la IA en toda la cadena de valor, desde la distribución y la atención al cliente hasta la evaluación de riesgos, la suscripción y la tramitación de siniestros.
Para coordinar este despliegue, AXA ha creado un centro especializado en inteligencia artificial y tecnología. Esta estructura proporcionará plataformas comunes, herramientas reutilizables y alianzas estratégicas, mientras que los equipos locales podrán adaptar las soluciones a las particularidades de cada mercado.
La compañía cifra entre 500 y 700 millones de euros antes de impuestos la aportación económica que espera obtener de las iniciativas vinculadas a la IA en 2029. Al tratarse de una meta del plan, su cumplimiento dependerá del despliegue real de las herramientas y de su capacidad para mejorar los procesos.
“Nuestra ambición es convertir nuestra escala, disciplina técnica y capacidades de IA en una ventaja competitiva duradera”, ha afirmado Guillaume Borie, responsable global de Finanzas, Estrategia, Suscripción, Riesgos y Tecnología de AXA.
Nuevos riesgos, nuevas coberturas
La última parte del plan aborda los grandes desafíos que están transformando el sector asegurador. AXA identifica entre ellos los riesgos tecnológicos, el cambio climático, el aumento de los costes sanitarios y el envejecimiento de la población.
La prevención ganará peso dentro de sus productos y servicios. La aseguradora quiere intervenir antes de que se produzca el daño y ayudar a clientes y empresas a adaptarse a amenazas que están cambiando rápidamente.
Con ‘Growing Forward’, AXA intenta llevar su actual modelo a una nueva escala. La estrategia reúne crecimiento orgánico, control técnico e inteligencia artificial bajo un mismo objetivo: ampliar el negocio sin perder rentabilidad ni capacidad para asumir riesgos.

















