El consejo de administración de Azkoyen esperará al pronunciamiento de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) antes de fijar una posición definitiva sobre la oferta pública de adquisición (OPA) presentada por el consorcio vasco liderado por el empresario José Antonio Jainaga.
Mientras tanto, el órgano de gobierno ha calificado la operación como “amistosa”.
La compañía navarra ha comunicado que emitirá su informe con la opinión final “en el momento oportuno”, una vez que la oferta obtenga la autorización de la CNMV.
Antes de ese paso será necesaria la aprobación del regulador alemán Bundeskartellamt (BKartA), debido a la actividad de Azkoyen en ese mercado.
¿Qué pasa con Azkoyen?
La consideración de OPA amistosa se apoya en el proceso de colaboración previo entre ambas partes.
El pasado 30 de marzo, Azkoyen y Ohmnia firmaron un acuerdo de confidencialidad que permitió al comprador acceder de forma limitada a información legal y financiera durante junio para evaluar la operación y ajustar la oferta.
Ohmnia propone adquirir el 100% de Azkoyen por 244,5 millones de euros, ofreciendo 10 euros por acción. No obstante, ese precio se sitúa por debajo de la cotización actual de la empresa, que supera los 11 euros por título.
El consejo de administración también ha designado a J & A Garrigues como asesor legal para este proceso y prevé elegir en los próximos días a un asesor independiente.
El consorcio comprador está controlado en un 38,12% por Clerbil, la family office de José Antonio Jainaga, y cuenta además con la participación del Gobierno vasco, la Fundación Vital y la family office Carmen Lequerica. Próximamente se incorporarán Kutxabank, a través de Indar, y la Fundación BBK.
Si la operación prospera, el grupo resultante alcanzaría una facturación de 400 millones de euros y una plantilla de 2.000 empleados.
El proyecto contempla una fusión inversa en la que Ohmnia sería absorbida por Azkoyen, que mantendría tanto su marca como su cotización bursátil.





