Las sucesivas subidas del salario mínimo interprofesional (SMI) desde 2019 generaron un impacto notable en las empresas españolas, afectando sus márgenes de beneficio, precios de venta y niveles de contratación.
Así lo refleja la última Encuesta del Banco de España sobre la Actividad Empresarial (EBAE) publicada este lunes, que analiza las consecuencias del reciente incremento del 4,4% aprobado por el Gobierno, elevando el SMI a 1.184 euros mensuales en 14 pagas. Desde 2019, el salario mínimo ha aumentado cerca de un 60%.
Según el informe, un 32% de las empresas experimentaron una reducción de sus márgenes de beneficio debido al aumento del SMI, mientras que un 26% trasladó este incremento a los precios de sus productos o servicios.
El estudio destaca que la magnitud del impacto varía en función del número de trabajadores afectados por el SMI dentro de cada compañía.
SMI con menos contrataciones y despidos
Casi un tercio de las empresas encuestadas reconoce que los incrementos del salario mínimo afectaron a sus decisiones laborales.
Un 21% optó por reducir las nuevas contrataciones, mientras que un 10,1% aplicó despidos para ajustar costos.
Las compañías con una mayor proporción de empleados cobrando el SMI son las más afectadas.
En empresas con baja incidencia de trabajadores en esta situación, un 15% limitó nuevas contrataciones.
Este porcentaje asciende al 34% en compañías con una incidencia media y alcanza el 43% en aquellas con una alta presencia de empleados sujetos al SMI.
Los datos revelan que en la mayoría de las empresas, el impacto del SMI es relativamente bajo.
Un 76% reporta que menos del 10% de su plantilla percibe este salario o uno vinculado a su evolución.
Por otro lado, destaca que un 13% registra una incidencia media (entre el 10% y el 50% de sus empleados), mientras que un 11% señala que más de la mitad de su personal cobra el salario mínimo.