Los analistas de Bank of America (BofA) han mejorado su visión sobre Endesa e Iberdrola, elevando sus precios objetivo y reafirmando la recomendación de ‘comprar’ para ambas compañías.
La revisión refleja confianza en la capacidad de ejecución y en las perspectivas de crecimiento, a pesar de ciertos riesgos en el sector energético español.
En el caso de Endesa, BofA ha ajustado su valoración de 26,5 euros a 37,7 euros por acción, lo que implica una rentabilidad potencial del 18%.
Los expertos destacan que la eléctrica mantiene un historial sólido frente a las expectativas, con un desempeño superior al consenso del mercado y una importante opcionales alcistas que refuerzan su atractivo.
“Recomendamos Endesa con ‘comprar’, por su ejecución consistente, la mejora en distribución eléctrica en España y la opcionalidad significativa al alza”, señalan los analistas.
Aunque la pérdida de cuota en el mercado minorista sigue siendo un desafío, las previsiones revisadas sugieren que los beneficios deberían superar las estimaciones de consenso en casi todos los escenarios.
El informe del BofA
BofA también ha elevado el beneficio por acción (BPA) proyectado para 2026-2030 entre un 10% y un 20%, apuntando a un crecimiento constante impulsado por inversiones de 4.700 millones de euros y recompras de acciones por 2.000 millones de euros.
La compañía, además, podría beneficiarse del crecimiento de la demanda energética en la península ibérica y de nuevos desarrollos en centros de datos.
Por su parte, Iberdrola mantiene la recomendación de ‘compra’ con un precio objetivo ligeramente superior, pasando de 19,3 a 19,8 euros.
La eléctrica se considera una de las compañías con mayor potencial de capital compuesto a largo plazo, gracias a una TCAC del 6,6% en BPA y un dividendo del 3,6%.
Los analistas destacan su menor exposición a la incertidumbre geopolítica y macroeconómica, respaldada por inversiones estratégicas y acuerdos regulatorios en España y Reino Unido.
Esto permitirá un crecimiento sostenido del valor regulado de los activos (RAB) cercano al 9% anual entre 2025 y 2030, consolidando a Iberdrola como un referente de estabilidad y crecimiento dentro del sector energético europeo.

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