Bank of America ha arrancado 2026 con un avance de doble dígito en sus resultados, tras cerrar el primer trimestre con un beneficio neto atribuido de 8.155 millones de dólares (6.919 millones de euros), lo que supone un incremento del 17,3% respecto al mismo periodo del año anterior.
El banco estadounidense consolida así la senda de crecimiento apoyado en la mejora de ingresos y la contención del riesgo.
La entidad también ha registrado un aumento en su cifra de negocio neta, que alcanzó los 30.272 millones de dólares (25.684 millones de euros), un 7,2% más interanual.
Dentro de esta evolución, destaca especialmente el comportamiento de los ingresos por intereses netos, que crecieron un 9% hasta los 15.745 millones de dólares (13.359 millones de euros), reforzando el motor tradicional del negocio bancario.
En paralelo, Bank of America ha reducido sus provisiones por riesgo de crédito, que se situaron en 1.337 millones de dólares (1.134 millones de euros), un 9,7% menos que un año antes.
El dato sugiere una menor presión anticipada por impagos en un entorno de actividad económica todavía estable.
El futuro del Bank of America
“Comenzar 2026 con un fuerte impulso”, señaló el consejero delegado del banco, Brian Moynihan, al valorar unas cuentas que, según explicó, han superado las expectativas en ingresos netos por intereses.
El directivo destacó que el inicio del ejercicio refleja la solidez del negocio en un contexto macroeconómico aún incierto.
Más allá de los resultados, la entidad subrayó el comportamiento positivo de sus clientes durante el trimestre.
Moynihan apuntó a una actividad “saludable”, con un gasto de los consumidores sólido y una calidad de activos estable, factores que, en conjunto, refuerzan la percepción de resiliencia de la economía estadounidense.
No obstante, el banco mantiene una postura prudente ante posibles riesgos futuros. Aunque los indicadores actuales son favorables, la entidad insiste en que seguirá vigilando la evolución del entorno económico y financiero, especialmente en lo relativo al crédito y a la evolución de los tipos de interés.